Una fiscal sueca incoó cargos preliminares por conjura para cometer homicidio contra cuatro extranjeros, que inicialmente se sospechaba que preparaban un ataque terrorista en la segunda ciudad más importante del país.

Los acusados, de 23 a 26 años y de origen somalí e iraquí, fueron detenidos durante una redada en Goteborgo el sábado por la noche. Una galería de arte fue evacuada en relación con esas detenciones.

Las detenciones — efectuadas la víspera del décimo aniversario de los ataques del 11-sep en Estados Unidos — causaron nerviosismo en Suecia, donde un atacante suicida detonó en diciembre una carga explosiva en una calle peatonal de Estocolmo.

La Policía apenas ha dado detalles del caso y no se aclaró por qué la fiscal Agnetha Hilding Qvarnstrom retiró el martes los cargos por sospecha de terrorismo.

La vocera de la fiscalía Karin Rosander dijo que la categoría del delito podría cambiar más adelante.

"No es inusual que cuando se recibe nueva información durante el transcurso de una investigación cambie la clasificación del delito", dijo Rosander.

Destacó además que el aporte de pruebas es aún mayor en casos de terrorismo, donde la fiscalía debe demostrar sin dudas la intencionalidad de delitos como el homicidio.

Las autoridades suecas no identificaron a los sospechosos, aunque documentos judiciales indican que residen en la zona de Goteborgo. Tres de los acusados son de origen somalí y uno nació en Irak. Uno es ciudadano somalí y el resto son ciudadanos suecos.