Dos sindicatos suecos presentaron solicitudes de bancarrota contra Saab Automobile para que la empresa presente un plan de viabilidad o encare su cese en cuestión de semanas.

Saab se ha visto en apuros financieros desde que General Motors Co. la vendió en el 2010 a la firma holandesa llamada ahora Swedish Automobile.

La vocera del tribunal de Vanersborg, Elisabeth Lindstrom, dijo que los sindicatos de personal de oficina Unionen y Ledarna presentaron sus peticiones contra Saab, por lo que se realizará una audiencia de bancarrota en tres semanas.

En la audiencia, Saab tiene que demostrar que posee fondos suficientes para pagar sus facturas y evitar la bancarrota o puede solicitar una nueva audiencia en dos semanas para demostrar que el dinero necesario está en camino, agregó Lindstrom.

Los sindicatos actuaron después que un tribunal rechazó la semana pasada una solicitud de protección de quiebra de la automotriz.

La petición del lunes significa que las esperanzas de Saab para seguir como entidad viable están ahora emparejadas a que un tribunal de apelaciones apruebe su solicitud de bancarrota al amparo de los acreedores o bien que la compañía obtenga más fondos y aprobaciones de los organismos reguladores antes de la audiencia.

La producción en la planta Saab ha estado suspendida la mayor parte del año mientras la empresa luchaba por pagar a los proveedores y su personal.

Saab había confiado en una inyección de fondos de 344 millones de dólares (245 millones de euros) de las firmas inversionistas chinas Zhejiang Youngman Lotus Automobile Co. y Pang Da Automobile Trade Co., aunque sigue aguardando la aprobación reguladora china de la Comisión Nacional de Reforma para el Desarrollo.

El vocero de Saab Eric Geers tildó de "lamentable" la decisión de los sindicatos, pero agregó que se espera un fallo rápido de las autoridades chinas.

"Tanto Youngman como Pang Da están convencidas de que todo sigue como habían esperado y confían en un resultado positivo", dijo Geers.