Más de 4.000 mujeres presas en California podrían calificar para cumplir el resto de sus sentencias en casa, conforme funcionarios estatales comiencen a acatar una ley destinada a evitar que los niños sigan la vida criminal de sus padres.

El programa de custodia alternativa es para quienes hayan cometido delitos menos graves. Las presidiarias que califiquen deben de tener menos de dos años por cumplir de sus sentencias, los cuales serían completados portando un brazalete con sistema de localización colocado en el tobillo y reportándose a un oficial de libertad condicional.

La medida llega en momentos en que el estado lidia con determinaciones de tribunales que exigen reducir en más de 30.000 reos la población en sus 33 prisiones para adultos antes de julio del 2013.

Matthew Cate, secretario de Correccionales, calificó el programa como un paso hacia romper el ciclo de encarcelamiento en las familias.

Christine Ward, directora ejecutiva de la Alianza de Acción de Víctimas del Crimen, dijo que su organización no se opone a todos los programas de custodia alternativa; pero señaló que le preocupa que la definición de California sobre crímenes no violentos y no graves incluye algunos delitos que la mayoría de la gente consideraría violentos o graves, como la posesión de armas o explosivos, privación ilegal de la libertad, agresión y homicidio involuntario.

"Eso ocasiona problemas porque la gente que debería estar en prisión o en la cárcel están en estos programas", apuntó Ward. "Si meten la pata puede ser bastante malo", agregó.

Aproximadamente dos terceras partes de las 9.484 mujeres internas en el sistema de prisiones de California son madres cuyos niños están actualmente con familiares o en hogares sustitutos, aunque muchas de ellas no califican para el programa de custodia alternativa.

Cerca de 45% de la presidiarias del estado potencialmente califican para el programa bajo la ley firmada el año pasado por el entonces gobernador Arnold Schwarzenegger.