Combatientes talibanes armados atacaron el martes un autobús escolar en el noroeste de Pakistán, matando a cuatro niños y al conductor, en una acción que según dijeron era un castigo a los tribeños locales por resistir al movimiento insurgente fundamentalista.

Por lo menos otros 14 niños y dos maestras resultaron heridas en el ataque perpetrado en Matani, en las afueras de la ciudad noroccidental de Peshawar, dijo el policía Ejaz Khan.

Dos líderes tribales en Matani han organizado milicias locales para evitar la infiltración de los insurgentes en Peshawar desde las cercanas zonas fronterizas con Afganistán. Esas milicias reciben apoyo financiero y logístico del gobierno y han matado o capturado muchos integristas armados en los últimos 18 meses.

Empero, ellos y sus familias han sido atacados sin misericordia por los insurgentes, que hasta hace tres años controlaban el área. Su proximidad a la región tribal y a Peshawar le conceden una gran importancia estratégica.

"Esto fue para darles una lección y seguiremos atacando dónde y siempre que sea posible sin importar si se trata de una escuela o un autobús escolar", dijo Mohammad Afridi, vocero del Talibán paquistaní en la región de Dara Adam Khel, cercana a Matani.

El agente Khan dijo que cinco insurgentes armados con fusiles automáticos y lanzagranadas atacaron el autobús, que llevaba alumnos de la escuela elemental Khyber. Agregó que ninguna de las granadas alcanzó el autobús y que todos los estudiantes eran varones entre los 10 y 15 años.

Los integristas que desean derrocar al gobierno paquistaní han realizado centenares de ataques en los últimos años, en su mayor parte contra las fuerzas de seguridad, civiles y otros objetivos estatales. El Ejército, respaldado por Estados Unidos, combate con la insurgencia en varios frentes.

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Los periodistas de The Associated Press Rasool Dawar y Ishtiaq Meshud contribuyeron en Dera Ismail Khan a este despacho.