El obispo luterano Helmut Frenz, destacado defensor de los derechos humanos en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, murió hoy en Alemania, su país de nacimiento, informó en Santiago la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (Fasic), entidad que fundó en 1975.

Nacido el 4 de febrero de 1933, en la ciudad de Allenstein, Frenz estudió teología en las Universidades de Bonn, Goettingen y Kiel, y en 1959 fue ordenado pastor luterano, labor que desarrolló durante seis años en Alemania.

Llegó a Chile en 1965 como pastor de la Iglesia Luterana de la ciudad de Concepción, donde orientó su labor hacia la cárcel y diversos campamentos poblacionales de la localidad de Hualpencillo

Casado y padre de diez hijos, Frenz fue elegido en 1970 obispo por el Sínodo de la Iglesia Evangélica Luterana de Chile y se trasladó a Santiago, donde fundó la Organización Ecuménica "Diaconía".

En septiembre de 1973, tras el golpe de Pinochet, fundó la Comisión Nacional de Ayuda a los Refugiados (Conar), reconocida por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y por el régimen castrense, a través de la cual alrededor de 7.000 refugiados extranjeros pudieron salir de Chile.

Posteriormente, junto al cardenal católico Raúl Silva Henríquez, fundó el Comité de Defensa de Derechos Humanos, que después pasó a denominarse Comité de Cooperación para La Paz en Chile, compartiendo la presidencia de esa entidad con el obispo católico Fernando Ariztía Ruiz.

En 1974, en reconocimiento a su labor humanitaria, el entonces Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, príncipe Saddrudin Aga Khan, le otorgó la más alta distinción de la ONU, la medalla Friedjof Nanssen.

Debido a esa labor humanitaria, el 3 de octubre de 1975 el régimen de Pinochet lo expulsó de Chile.

También debido a esa labor humanitaria, el 30 de julio de 2007 la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet firmó la ley que le concedió la nacionalidad chilena, por especial gracia.

En la ocasión, Bachelet manifestó que "ningún poder pudo apartar a Chile del corazón de Helmut Frenz, ni a él del corazón de millones de chilenos y chilenas que lo reconocemos como uno de los héroes de la paz".

Al comunicar su muerte, Fasic lamentó la pérdida de "nuestro querido amigo y fundador" y lo calificó como "un hombre comprometido con el tiempo que le tocó vivir, tanto en Alemania como en Chile y destacó que como pastor luterano "estuvo al lado de los perseguidos y postergados, preocupado y comprometido por los derechos humanos.