Tiene corazón mexicano y está acostumbrado al asfalto de Nueva York, pero Rolando Santana se inspiró nada menos que en el romanticismo de Florencia para crear la colección de primavera-verano que presentará en la Semana de la Moda.

El diseñador originario del estado mexicano de Morelos viajó a Italia para captar los bordados, los encajes, las sedas y los brillos que protagonizan las más de 30 prendas que mostrará ante el público neoyorquino el miércoles.

"No me inspiré en el renacimiento, sino en la vida moderna de Florencia. En los colores, y en cómo yo me imagino a las mujeres en Florencia, lo que hacen, a los eventos a los van, su vida en particular", dijo Santana durante una entrevista con The Associated Press en su estudio de Manhattan. "Es una colección de siluetas clásicas".

El trabajo representa su quinto desfile y la tercera ocasión que presenta colecciones en la Semana de la Moda de Nueva York. El mexicano de 38 años, quien lanzó la empresa que lleva su nombre en 2009, lleva un mes trabajando hasta la medianoche para deslumbrar al público con una colección donde predomina el blanco, los colores neutros y los vestidos de varias capas y transparencias.

"Es un look ligero, pero al mismo tiempo glamoroso", indicó. "Tenemos blusas en las que la pedrería parece que flota en el cuerpo".

A pesar de la enorme cantidad de trabajo y de estar aún probando vestidos en modelos, Santana habla con calma y orgullo de sus diseños.

Santana se familiarizó con el mundo de la moda de pequeño, cuando su madre abrió una fábrica con costureros en Cuernavaca, capital de Morelos. Creció rodeado de telas, explicó, y se dedicaba a garabatear vestidos en un cuaderno, imaginando qué tiendas estarían interesadas en comprarlos.

A los 17 años llegó al condado de Westchester, al norte de la ciudad de Nueva York, y estudió comercio internacional para más tarde concentrarse en diseño de modas en el Fashion Institute of Technology, en Manhattan.

Tras trabajar ocho años en HMS Productions lanzó su propia casa de modas, diseñando cada año colecciones que se muestran en las pasarelas — con prendas que pueden costar más de 3.000 dólares — y colecciones que se venden en tiendas y cuyos precios oscilan entre 150 y 400 dólares, aproximadamente.

Las telas son europeas, los bordados se hacen en India y los diseños son confeccionados en su estudio de Manhattan, donde el martes varias costureras hacían arreglos de última hora.

"Me interesa tener clientas que se van a enamorar de los diseños y los van a querer tener en su guardarropa", explicó. "Me gusta explorar diferentes materiales también, distintos estilos. Nuestra colección de otoño, por ejemplo, fue muy distinta. Predominaba el negro".

Para Santana, la Semana de la Moda permite a diseñadores latinoamericanos menos conocidos estar a la par con otros grandes de la industria. Sin embargo, en países como México falta potenciar más el aspecto comercial del sector, indicó.

"En México hay mucho talento, pero siento a veces que no está enfocado comercialmente", dijo. "No se trata sólo de hacer una colección y ponerla en una pasarela. Hay que estudiar el mercado. Si no vendes, no puedes diseñar. A final de cuentas, esto es un negocio".

Santana espera ampliar los 150 puntos de venta que tiene en Estados Unidos con tiendas en México y otros países de Latinoamérica.

A pesar del glamour que se vive en Manhattan, el mexicano admitió no ser amante de las fiestas.

"Me gusta a veces pasar el fin de semana aquí, sin ninguna distracción", reveló. "Soy una persona bastante tranquila. Y bastante exigente con mi trabajo".

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En internet:

Rolando Santana http://rolandosantana.com/

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Claudia Torrens está en Twitter como @ClaudiaTorrens