Los cultivos de coca llegaron en Bolivia a 31.000 hectáreas en 2010, un 22 % más que las 25.400 que había antes de que llegara a la Presidencia Evo Morales en 2006, según un informe difundido hoy por la Oficina de la ONU contra el Droga y el Delito (UNODC).

Las hectáreas de 2010 son, además, dos veces y media las 12.000 permitidas por la ley vigente para usos tradicionales como el "acullicu", el masticado de la hoja de coca por una minoría de los bolivianos.

Sin embargo, el representante de la UNODC en La Paz, César Guedes, destacó al presentar el informe que el crecimiento del año pasado fue de solo 0,3 % y muestra una "situación estable".

Agregó que, de seguir así la dinámica, "la tendencia es que Bolivia va a hacia una reducción neta efectiva".

Tras reducirse un 8 % en 2004 y 2005, los cultivos de coca subieron de en 2006 de 25.400 a 27.500 hectáreas, en 2007 a 28.900, en 2008 a 30.500 y en 2009 a 30.900.

El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, afirmó que "en la práctica existe un crecimiento nulo" en relación con 2009.

Por segundo año consecutivo el informe no cita la producción de cocaína de Bolivia, porque, según Guedes, aún se elabora una metodología para medir los alcaloides de la coca, el rendimiento de cultivos, la eficacia de los laboratorios y el uso de los químicos.

La presentación del informe sobre la coca en 2010 tuvo un retraso de varios meses por el accidente de aviación de mayo pasado en el que murieron cuatro ingenieros de la UNODC y dos pilotos militares bolivianos cuando realizaban vuelos sobre una zona cocalera.