Las lluvias monzónicas continúan hoy en la provincia de Sindh, en el sur de Pakistán y donde las inundaciones han acabado hasta ahora con la vida de 226 personas y han afectado a más de cinco millones, según datos oficiales.

Las lluvias paralizaron hoy de nuevo la ciudad costera de Karachi, principal centro económico de Pakistán y capital regional, donde la mayoría de los ciudadanos tuvieron que quedarse en casa y fueron pocos quienes acudieron a la escuela o el trabajo.

"La situación en Karachi es bastante mala. Muchas carreteras principales y zonas están ahora mismo inundadas y la cosa puede ser aún peor", dijo en declaraciones citadas por el canal televisivo Geo un oficial del distrito, Mohammad Hussain Syed.

Pakistán ya sufrió durante el monzón del año pasado las peores inundaciones de su historia, y en Sindh, una de las regiones más castigadas, había todavía zonas que no se habían repuesto del todo de la catástrofe, según medios locales.

De acuerdo con los últimos datos de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA), publicados esta mañana, las inundaciones han causado este año las muertes de 226 personas y afectado a poco menos de 5,4 millones en un total de 29.120 aldeas.

En un encuentro ante diplomáticos extranjeros, el jefe de la NDMA, Zafar Qadir, reconoció este lunes que la catástrofe ha "superado con mucho" el peor de los escenarios, y pidió "apoyo humanitario de emergencia" de la comunidad internacional.

El Gobierno paquistaní ha emplazado un total de 2.154 campamentos en los que hay unos 300.000 refugiados, de los cuales casi la mitad son niños, y está repartiendo sábanas, raciones de comida, tiendas, repelentes contra los mosquitos o pastillas potabilizadoras de agua.

Las inundaciones del año pasado en Pakistán acabaron con las vidas de 1.767 personas y dejaron 20 millones de damnificados.