La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) adoptó hoy el llamado "plan de acción" para mejorar la seguridad de las centrales nucleares tras la catástrofe de Fukushima (Japón) de marzo de este año.

El plan, al que tuvo acceso Efe, fue adoptado por consenso entre los 35 países miembros del órgano ejecutivo de la agencia nuclear de la ONU y prevé una serie de medidas para fortalecer el sistema actual de seguridad atómica, aunque en contra de lo que habían exigido algunos Estados, no contiene medidas obligatorias.

El sistema seguirá con su base de controles mutuos y voluntarios, pero el plan de acción prevé una revisión inmediata de numerosos aspectos de la seguridad nuclear.

Se estipulan exámenes de eficacia e independencia de los reguladores nucleares nacionales, una revisión de las medidas de preparación y respuesta en caso de emergencia, y mejores medidas de seguridad en las empresas operadoras de centrales nucleares.

Además, el plan propone mejorar la transparencia y la calidad de la información que debe recibir la opinión pública en caso de una emergencia nuclear como la de Fukushima, cuando el 11 de marzo un terremoto y un tsunami posterior dañaron gravemente sus reactores.

Países como Estados Unidos y el Reino Unido se mostraron satisfechos con el plan presentado, mientras que otros, con Alemania a la cabeza, criticaron que las medidas no tienen el alcance necesario tras lo sucedido en la planta nipona.

En todo caso, los críticos dieron hoy su visto bueno al plan al considerar que el documento puede ser actualizado en el futuro.

Antes de entrar oficialmente en vigor, el plan de acción debe recibir la aprobación definitiva de la Conferencia General del OIEA, que se celebrará la semana próxima en Viena y a la que acudirán representantes de los 151 países miembros del organismo.