El ex presidente de la junta de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijo el martes al Congreso que los nuevos ingresos, recaudados mediante una reforma del código fiscal y la eliminación de varios huecos en el mismo, deberían utilizarse para reducir el déficit federal, no para rebajar los impuestos.

Greenspan dijo a los legisladores que los programas de prestaciones que se cubren en forma automática, como el Medicare y el Medicaid — de atención a los jubilados y a los pobres, respectivamente_, crecen más rápido que la capacidad del gobierno para pagarlos. Añadió que una reforma fiscal debe ser parte de cualquier esfuerzo por enmendar el problema presupuestario de la nación.

"Lo primero que debemos atender es la reducción del déficit", consideró Greenspan ante una subcomisión de finanzas del Senado.

Las declaraciones de Greenspan surgen en un momento en que el presidente Barack Obama y el Congreso comienzan un otoño de discusiones sobre la forma de generar empleos y reducir la deuda. Parecen ir en contra de la postura de los republicanos en el Congreso, quienes quieren reformar el código fiscal mediante la eliminación de vacíos y la reducción de impuestos.

Obama y los legisladores demócratas se inclinan más por usar los ahorros de la reforma con el fin de pagar medidas que generen empleo y recorten la deuda.

Greenspan, quien fue presidente de la Fed de 1987 al 2006, pasó buena parte de ese periodo como un respetado analista de la economía. Pero ha sido criticado por no estar más atento al mercado inmobiliario y al sector bancario, que se derrumbaron después, lo que desencadenó la peor recesión desde la década de 1930.

En el 2001, durante una época de grandes superávits federales previstos, su apoyo a un colosal recorte de impuestos propuesto por el entonces presidente George W. Bush le dio un impulso crucial a la medida cuando era analizada por el Congreso.

El martes, como ha hecho antes, Greenspan dijo que esos recortes fiscales deberían retirarse, debido a los problemas actuales de déficit. El déficit de este año sería de aproximadamente 1,3 billones de dólares, y la deuda acumulada del gobierno supera los 14 billones.