El derrocado ex presidente Manuel Zelaya denunció el lunes por la noche que existe un plan para asesinar a los que se opusieron al golpe de Estado e instó a la comunidad internacional a enviar observadores para supervisar el respeto de los derechos humanos en Honduras.

"Hay un plan con el fin de eliminar a toda oposición o a quien critique los problemas sociales, políticos y económicos, los que se han agravado desde el golpe de Estado", dijo Zelaya en rueda de prensa.

"Por eso, los ojos de la comunidad internacional deben estar sobre Honduras", añadió.

Recordó el asesinato el miércoles de su más ferviente simpatizante Mahadeo Roopchand Sadloo, de 62 años, quien fue atacado a tiros por desconocidos dentro del negocio de venta de llantas que poseía en Tegucigalpa.

Sadloo, oriundo de India, arribó aquí en los años 70 y era visto en la primera fila de las numerosas marchas callejeras que el Frente Nacional de Resistencia Popular, que agrupa a los partidarios de Zelaya, realizó en esta capital tras el golpe de Estado de junio de 2009.

El ex presidente anunció que el Frente realizará un paro cívico "para exigir que la justicia se aplique en el país y se castigue a los asesinos".

En esa fecha se conmemora el 190 aniversario de la independencia de Honduras de España.

Zelaya aseguró que "el plan que se ejecuta es similar al que se puso en vigor en los años 80 para desaparecer a izquierdistas".

Entre 1979 y 1990, unos 184 izquierdistas fueron asesinados en Honduras por escuadrones de la muerte formados por militares y policías, según un informe oficial.

Zelaya dijo que proyecta realizar en noviembre otro paro cívico nacional para exigir el respeto a los derechos humanos en Honduras.