El jefe de la Policía de Miami, Miguel Expósito, fue despedido hoy, tras meses de enfrentamientos con el alcalde de la ciudad, Tomás Regalado, y acusado de incumplir órdenes.

El despido del máximo responsable del Departamento de Policía de Miami, que llevaba al frente desde 2009, se produce después que en los últimos meses hayan aumentado la tensión y los enfrentamientos cruzados con el alcalde de la ciudad. Ambos son de origen cubano.

El primer conflicto surgió cuando Regalado acusó al Departamento de la Policía de vigilarlo y dijo sentirse "muy amenazado" al observar un vehículo sospechoso estacionado cerca de su casa.

Expósito a su vez acusaba a Regalado de ser demasiado flexible con el mundo de las apuestas y de intentar restringir de manera inapropiada una operación policial encubierta contra el uso ilegal de máquinas de juegos de azar en comercios privados.

Otras desavenencias ocurrieron a raíz de la muerte de varios afroamericanos desarmados en distintas operaciones policiales, lo que desató las quejas de las víctimas de los familiares.

El administrador de Miami, Johnny Martínez, ya suspendió temporalmente a Expósito el pasado martes arguyendo que, al contrario de lo que él le ordenó, el exresponsable de la Policía miamense retiró de sus funciones a tres oficiales y no reorganizó el Departamento para disminuir los gastos por horas extra.

Cinco comisionados de la ciudad votaron hoy sobre esas acusaciones y tres de ellos apoyaron su destitución, aunque la mayoría considera que la cuestión de las horas extra carece de mérito.

"Este ha sido un proceso doloroso para la ciudad, pero al mismo tiempo ha demostrado que nuestra ciudad exige que sus empleados respeten a sus superiores y seguir las normas", dijo hoy el alcalde en un comunicado poco después de conocerse la destitución.