El déficit del presupuesto federal ascendió a 1,23 billones (correcto) de dólares en agosto. El tercer déficit seguido superior al billón de dólares impone presiones al Congreso y a la Casa Blanca para que llegue a un acuerdo sobre un plan a largo plazo para reducir los gastos del gobierno.

El Departamento del Tesoro dijo que el déficit creció en 134.200 millones de dólares el mes pasado. A ese ritmo, la Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que el déficit totalizará 1,28 billones cuando concluya a fin de septiembre el año fiscal. Esa cifra se acercaría al déficit de 1,29 billón del año pasado pero por debajo del 1,41 billón en el año fiscal 2009.

Un panel del Congreso busca un acuerdo para reducir 1,2 billones de dólares en la próxima década. El director de la Oficina, Douglas Elmendorf, advirtió el martes al comité que los crecientes pagos de intereses podrían dificultar la capacidad del gobierno para pagar por sus operaciones y ocasionar una crisis financiera si no se toman medidas.

Se anticipa que el presidente Barack Obama enviará al comité sus recomendaciones para reducir el déficit antes de fin de mes. También incluyen una serie de aumentos de impuestos para financiar su propuesta de creación de empleos por 447.000 millones de dólares.

El lunes, Obama solicitó al Congreso que limite las deducciones de contribuciones caritativas y otras de las familias que ganan más de 250.000 dólares al año, que cierre los resquicios que benefician a empresas de petróleo y gas, y que modifique las reglas impositivas para los jets empresariales.