La película más reciente de los conciertos de Neil Young es tan personal y contiene tomas de primer plano tan extremas que literalmente lograron hacer que el público pueda ver al rockero a través de su propia saliva.

"Neil Young Journeys" (Los viajes de Neil Young) se estrenó el lunes por la noche durante el Festival Internacional de Cine de Toronto. Después de la proyección y entre risas, Young compartió con el público que una pequeña cámara montada en el micrófono durante los conciertos le causó pavor.

La cámara estaba tan cerca de la boca del músico que se ensució con un poco de su saliva, creando una mancha en la lente que le dio a las imágenes un tinte algo psicodélico.

El director del filme, Jonathan Demme, dijo al público que decidió incluir la secuencia en la película, bromeando que lucía como un "efecto especial de 100.000 dólares".

La velada fue toda una bienvenida para Young, quien creció en Ontario, al norte de Toronto. También le permitió a Young y Demme — ganador del premio de la Academia al mejor director por "El silencio de los inocentes" — reflexionar sobre su relación de casi 20 años, que también incluye las películas de conciertos "Neil Young: Heart of Gold" y "Neil Young Trunk Show".

Las dos primeras se lanzaron mientras Demme terminaba su cinta dramática "Filadelfia", de 1993, protagonizada por Tom Hanks en el papel de un abogado gay que está muriendo de sida. Demme dijo que editó la secuencia de los créditos de la película usando como fondo el himno del rock "Southern Man" de Young y que luego se la envió al cantante con la esperanza de que él pudiese escribir una canción similarmente ardiente para insertarla en su lugar.

Dijo que Young le respondió con la melodía melancólica "Philadelphia".

"No era un himno del rock", dijo Demme. "Encajó a la perfección al final de la película".

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En internet:

Festival Internacional de Cine de Toronto: http://tiff.net