Aviones de la OTAN bombardearon una serie de reductos de las fuerzas leales al dictador prófugo Moamar Gadafi, informó la alianza el martes, mientras una ofensiva de las fuerzas revolucionarias contra una población leal a Gadafi parecía estancada.

La OTAN dijo que los ataques aéreos destruyeron el lunes un sistema de radar, ocho sistemas de misiles antiaéreos y otras instalaciones cerca de Sirte, el pueblo natal de Gadafi, en la costa mediterránea.

La alianza, que ha desempeñado un papel crucial en los esfuerzos por paralizar la capacidad militar de Gadafi durante los siete meses de guerra civil en Libia, agregó que destruyó seis tanques y dos vehículos blindados de combate en Sabha, en el desierto del sur del país.

Sirte y Sabha, junto con Bani Walid, son los principales bastiones de resistencia de los gadafistas que permanecen en el país tres semanas después de la toma de la capital libia por las fuerzas revolucionarias, el 21 de agosto.

La ocupación insurgente de Trípoli efectivamente puso fin a casi 42 años de gobierno de Gadafi.

El derrocado ex dictador, cuyo paradero se desconoce, instó el lunes a sus seguidores a seguir luchando, según un mensaje breve leído en la televisora siria Al-Rai.

Los gadafistas, quienes sostienen que él permanece en el país, han presentado una resistencia encarnizada en Bani Walid, a unos 140 kilómetros (90 millas) al sureste de Trípoli, frustrando los repetidos intentos de las fuerzas revolucionarias de tomar la ciudad desde que el viernes lanzaron un asalto en dos frentes.

Los insurgentes dicen haber capturado ya la mitad norte de Bani Walid, pero han tenido dificultades para incursionar más en la ciudad.

Familias enteras seguían huyendo de Bani Walid el martes para escapar de los fuertes combates y el deterioro de las condiciones de vida. Los residentes han dicho que no hay electricidad ni agua corriente y que las tiendas se están quedando sin alimentos.

Saad Mohamed, un rebelde en el lado norte de la ciudad, dijo que varios francotiradores insurgentes tomaban posiciones en el minarete de una mezquita en el centro de la ciudad, así como en un antiguo chalé que Gadafi construyó en la cima de una ex fortaleza.

"Le estamos dando la oportunidad a las familias de abandonar la ciudad para que escapen de los proyectiles de mortero y los cohetes que disparan los gadafistas", dijo.

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Al-Shalchi reportó desde Wadi Dinar, Libia.