Entre la aclamación de unos 3.000 admiradores, un toro de lidia negro con manchones blancos y corpulento, llamado "Ratón", perseguía a los corredores temerarios que lo desafiaban.

El animal intentó embestir a quienes lo provocaban para lanzarlos al aire y cornearlos como hizo hace un mes con una persona cuyo deceso le aumentó la reputación como la bestia más temida y famosa de España.

Ratón recibió una recepción de astro de rock en la localidad agropecuaria de Sueca, en el sureste del país: todos se pusieron de pie en las gradas cuando la bestia irrumpió el domingo a las dos de la mañana en la arena de la plaza de toros.

La presentación de Ratón fue anunciada por los altavoces entre los acordes fantasmagóricos del tema musical de "El bueno, el malo y el feo", la película espagueti de vaqueros de la década de 1960 que estelarizó Clint Eastwood.

En esta ocasión, el toro de 550 kilogramos (1.213 libras) no causó víctima alguna, aunque hizo cuanto pudo para cornear a los corredores.

Ratón atrajo gran cobertura de prensa a lo que podría ser su última presentación porque podría pasar a retiro. Sus presentaciones suscitaron controversia sobre los encierros, en los que toros corren con personas, en las fiestas veraniegas tradicionales de España.

Este pasatiempo tiene como escenarios plazas de toros, calles angostas y plazas públicas en todo el país.

Después de librar una embestida de Ratón, Julian Herroja afirmó aún jadeante que el toro es muy peligroso: "Si uno comete un error, él no lo hará. Con seguridad uno será víctima".

Más de 30 periodistas asistieron a cubrir el espectáculo en Sueca, una población de 28.000 personas cerca del destino turístico playero de Valencia. Aunque Ratón hará otra presentación antes del fin de su temporada de este año, saldrá al escenario pero sin corredores.

El dueño de Ratón rechaza unas 60 llamadas diarias a su celular de diversos reporteros. Páginas de Facebook dedicadas a Ratón incluyen comentarios en los que se le elogia por vengarse de los humanos en un país donde los matadores sacrifican cada año grandes números de toros en corridas.

Sin embargo, Gregorio de Jesús está molesto de que se llame a Ratón "El toro asesino" porque lo culpan de lo que a éste le es instintivo: defenderse de lo que percibe como amenaza.

De Jesús asegura que él lleva diversión a la gente, pero este tipo de animales son toros de lidia, y siempre hay una dosis de peligro latente. De Jesús, ex torero, de 42 años, cría 70 toros de manera especial para que sean de lidia y 300 vacas.

La fama en torno a Ratón ha crecido tanto en España que De Jesús se ha visto obligado a desmentir versiones de que el toro, de 11 años, ha matado en su trayectoria a cinco corredores.

Dos han sido las víctimas fatales de Ratón, a decir una persona de 29 años el 14 de agosto en la localidad de Xativa y un hombre de 56 años en 2006, además de cinco heridos graves.

Ratón recibió ese nombre debido a que nadie esperaba que se convirtiera en un toro furioso, dijo De Jesús. Cuando era un novillo, Ratón era atormentado por jóvenes que entraban en su corral y lo agotaban casi hasta la muerte. Después recibió una cornada casi fatal de otro toro en el rancho de De Jesús.

Los detractores y aficionados coinciden en que es laxa la seguridad en los encierros que se efectúan en localidades pequeñas, lo cual implica que cualquiera puede participar, sea que esté borracho, drogado o no se encuentre físicamente apto para huir a toda carrera de los toros bravos.

El alcalde de Sueca reforzó el domingo la seguridad y un contingente adicional de policías retiró a las personas aparentemente ebrias durante el encierro de Ratón.

Después de que Ratón causara la anterior víctima fatal por cornada, el gobierno de la región de Valencia anunció planes para aumentar la autoridad a la policía a fin de que detenga a los corredores que no deben estar donde haya algún encierro.

Las autoridades regionales ha destacado que el número de lesionados en encierros en la región bajó a 486 en 2010 de 676 en 2008.

Héctor Benet, agente de seguros en el sector de los encierros, dijo que el número promedio de muertes cada año en la región es de cuatro, además de decenas de heridos graves.

Aunque los toros no son matados ni heridos para que sangren en los encierros a diferencia de lo que ocurre en las corridas, grupos defensores de los derechos de los animales afirman que estos espectáculos constituyen una tortura para las bestias.

Los toros son aterrorizados por cientos de personas que los provocan y les gritan, los atosigan con palos largos y les lanzan arena en las plazas.

Ratón es la prueba de que los encierros son una costumbre bárbara y medieval, dijo Leonardo Anselmi, del colectivo PROU que defiende los derechos de los animales y cuya campaña de recolección de firmas propició la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, que es vecina de Valencia.

"(El espectáculo con toros) es violencia excesiva y cruel, los culpables son los políticos que permiten los encierros".

Sin embargo, después de que en Cataluña se prohibió las corridas de toros, los políticos de la región aprobaron medidas para la protección a otras tradiciones en las que se utilizan toros, como las "correbous".

En los correbous se adosan a los cuernos de los toros fuegos artificiales o antorchas encendidas hechas con varillas de metal y cera, y se suelta a las bestias en ruedos o plazas para que correteen a la gente.

Todo es parte de la fascinación que durante siglos España ha tenido por los toros, que son utilizados para hacer demostraciones públicas de valentía y constituyen parte de la identidad nacional.

Los españoles también corren con toros todos los años en Pamplona, en el norte; los hieren y matan con lanzas desde un caballo en la localidad de Tordesillas y cierran plazas para que los niños eludan a novillos que serán criados como toros de lidia.

El alcalde de Sueca, Salvador Campillo, tuvo sus dudas en cuanto a permitir la actuación de Ratón en su pequeña ciudad después de que el animal causara este año la muerte por cornada de una persona. Finalmente dio la luz verde debido a que es aficionado a los encierros.

Ratón es un toro que da un gran espectáculo, nunca para, dijo Campillo con una sonrisa.

La clausura de la fiesta veraniega anual en la localidad incluye una competencia internacional de paellas que dio inicio en 1961. El concurso atrajo este año a chefs de restaurantes importantes de España, Francia y uno de Chicago.

Campillo dijo que De Jesús le comentó que Sueca fue la última escala donde Ratón participó en un encierro real porque pasará a retiro.

Sin embargo, De Jesús insistió en que hasta el año entrante decidirá si Ratón se va a pastar para que tenga "algunos ratoncitos" ante la posibilidad de que éstos hereden la agilidad, bravura, inteligencia y velocidad de su padre.

El posible retiro de Ratón al parecer será negocio para su dueño, dijo Campillo, debido a que dueños de vacas desearán aparearlas con Ratón por una cuota de hasta 3.000 euros (4.145 dólares) por servicio.