Las autoridades griegas continúan hoy los contactos con sus socios europeos para conseguir la entrega del sexto tramo de ayuda externa, por valor de 8.000 millones de euros, y la luz verde al segundo paquete de ayuda, de 160.000 millones de euros.

En medio de fuertes rumores de una muy probable quiebra de Grecia, el ministro de Finanzas heleno, Evangelos Venizelos, habló anoche por teléfono con su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, según informó el Ministerio griego en un comunicado.

La nota no especifica cuál fue el contenido de la conversación, pero añade que Venizelos volverá a contactar a su colega para "tratar sobre los acontecimientos en Grecia, la zona del euro y la Unión Europea (UE)".

Por otro lado, el titular de las Finanzas helenas recibirá hoy a Horst Reichenbach, el enviado de la Comisión Europea en el grupo de trabajo (Task Force) para Grecia, quien tiene como misión observar la implementación del programa de austeridad griego.

La capital helena está a la espera de que lleguen a Atenas los jefes de la llamada "troika", el equipo de técnicos de la UE, el Banco Central Europea (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que estudian sobre el terreno la evolución de la economía griega y las políticas del Gobierno al respecto.

Su misión será elaborar un informe que se espera abra las puertas para que Grecia reciba el sexto tramo de ayuda.

Esa llegada estaba prevista para mañana, miércoles, pero fuentes del Ministerio de Finanzas en Atenas dijeron a Efe hoy en Atenas que el equipo tiene previsto viajar primero a Polonia, por lo que "posiblemente estarán en Atenas el próximo lunes".

Los 8.000 millones de euros son necesarios para que los mercados internacionales recuperen la confianza de que Grecia no quebrará, después del pánico provocado ayer por las declaraciones del secretario de Estado de Finanzas, Filipos Sajinidis, de que el país tiene dinero para pagar sueldos y pensiones sólo hasta octubre.

Fuentes del Ministerio de Finanzas confirmaron a Efe en Atenas que el Comité Ejecutivo del FMI tiene previsto una reunión mañana en Washington con Poul Thomsen, el jefe del equipo del FMI de la "troika", quien informará sobre los progresos del programa de reformas de Atenas.

Se espera que en esa cita se discuta también la participación del FMI en el sexto tramo del crédito externo, que es de unos 2.000 millones de euros.

Por su parte, el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, tiene planeado entrevistarse en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU que hoy inicia su 66 periodo de sesiones, con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

Papandréu reiteró ayer, ante sus correligionarios en el Parlamentos de Atenas, su compromiso a cumplir al pie de la letra un programa de recortes y privatizaciones para recaudar 78.000 millones de euros hasta 2015, condición requerida para recibir el segundo gran rescate por parte de los países de la zona del euro, el FMI y la banca privada.