El mariscal de campo estelar Tom Brady comenzó la nueva temporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) con una exhibición de pases y sólo una interceptación le impidió estar perfecto en el triunfo que su equipo de los Patriots de Nueva Inglaterra logró al vencer 38-24 a los Dolphins de Miami.

El partido disputado en el Sun Life Stadium, de Miami, fue el primero de la doble cartelera del tradicional lunes de fútbol con el que se cierra la primera semana de la NFL.

Brady vio como acabó su racha de pases sin que le hiciesen una interceptación desde el pasado octubre, pero también alcanzó nada menos que una ganancia de 517 yardas en los envíos que hizo a los objetivos ofensivos de los Patriots para establecer una nueva marca de equipo y en la historia de los partidos disputados los lunes.

El mariscal estelar de los Patriots completó 32 de 48 pases, con cuatro envíos que fueron de touchdown, y se convirtió en el undécimo en la historia de la NFL que superó al menos las 500 yardas de ganancias.

Norm Van Brocklin tiene la mejor marca en la NFL con 554 yardas que logró en la temporada de 1951.

Brady completó su gran noche con un pase de 99 yardas que le dio al recibidor abierto Wes Welker para que los Patriots sentenciasen el partido que permitió al equipo de Nueva Inglaterra, actual campeón defensor de la División Este de la Conferencia Americana (AFC) ganar por octava temporada consecutiva en el encuentro de los lunes.

La única mancha negra en la brillante actuación de Brady fue la jugada en la que el defensor Jared Odrick capturó un ovoide rechazado que había lanzado el mariscal de campo de los Patriots para convertir la interceptación en "touchdown".

La acción de Odrick acabó con la marca de la NFL de una racha de 358 pases consecutivos sin que le hiciesen una interceptación.

Sin embargo, Brady y los Patriots confirmaron que siguen siendo el equipo más poderoso de la NFL en cuanto a la ofensiva se refiere al registrar nada menos que un avance de 622 yardas, la mejor marca en la historia del equipo de Nueva Inglaterra y la mayor permitida por la defensa de los Dolphins, también en su historia.

El pequeño Welker, que iba a completar la jugada más larga en la historia del equipo al correr las 99 yardas para anotación, encabezó el ataque de los Patriots al capturar ocho envíos que le hizo Brady, ganar 160 yardas y poner el ovoide dos veces detrás de la línea de protección de los Dolphins.

El mariscal de campo del equipo de Miami, Chad Henne, también tuvo una buena labor en la dirección del juego ofensivo al completar 30 de 49 pases para 416 yardas, mandó dos envíos de anotación y le interceptaron uno.

La combinación de las yardas ganadas por Brady y Henne (933) es una nueva marca en la historia de la NFL, mientras que cuatro partidos también dejaron a los dos mariscales con ganancias de 300 o más yardas, que es otro récord.