Los disturbios que marcaron la conmemoración del 38 aniversario del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 en Chile causaron medio centenar de heridos, incluida una menor cuya vida corre peligro, así como 280 detenidos, informaron hoy fuentes oficiales.

Más de 40 heridos son carabineros, entre ellos el sargento José Soto Yáñez, con un trauma ocular grave a causa de una pedrada, y el teniente César Muñoz Jara, alcanzado por más de 40 perdigones disparados por encapuchados.

El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, dijo que los disturbios se extendieron hasta la madrugada en diversos sectores de Santiago, donde el hospital San José y unos 147.000 hogares se quedaron sin energía eléctrica debido a cortes provocados por los manifestantes.

En el municipio de El Bosque, en el área sur de la capital chilena, Javiera Molina Araya, de 15 años, fue alcanzada por un balazo en el tórax mientras se manifestaba junto a una fogata encendida en la calle junto a un grupo de vecinos.

La menor fue ingresada en el hospital Barros Luco, de Santiago, cuyas autoridades informaron hoy de que su vida corre peligro.

Ubilla dijo que en Santiago hubo 350 "focos de violencia" entre la noche del domingo y la madrugada del lunes y señaló que "llama la atención que grupos anárquicos agredieran de forma brutal a carabineros, produciéndose situaciones donde resultaron heridos más de 40 carabineros".

El subsecretario hizo un llamamiento a todos los sectores políticos y sociales para que condenen este tipo de situaciones. "El país no resiste más", remarcó.

Agregó que media docena de vehículos fueron quemados, incluido un autobús del transporte público en los disturbios, que incluyeron barricadas incendiarias, saqueos, ataques a balazos y a pedradas, entre otros incidentes.

La violencia se produjo tras una manifestación en la que miles de chilenos marcharon este domingo hasta el Cementerio General, de Santiago, para homenajear a las víctimas en el 38 aniversario del golpe de 1973.

Al finalizar el acto, grupos de encapuchados agredieron a los periodistas que cubrían la manifestación y se enfrentaron con la policía que trataba de imponer el orden en las afueras y el interior del Cementerio general de Santiago.