El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, expresó hoy su convencimiento de que Grecia va a cumplir los compromisos adquiridos de ajuste fiscal y reformas estructurales.

En una conferencia de prensa tras la reunión de los bancos centrales de los países del G20 en la ciudad suiza de Basilea, Trichet afirmó que trabaja asumiendo que "vamos a poder observar algo satisfactorio en respuesta a los fuertes mensajes que han sido enviados al Gobierno griego y también porque es en interés de Grecia y de los griegos" que el país cumpla sus compromisos.

En su reunión en Basilea, los bancos centrales de los países del G20 observaron una ralentización de la economía global pero descartaron que se vaya a producir una recesión.

Las dudas sobre Grecia y el temor a una recesión global provocaron un nuevo desplome de las bolsas europeas y un descenso de del euro.

"Observamos una ralentización de la economía global. Hemos incorporado este elemento a nuestro análisis, si bien no vemos una perspectiva de recesión en absoluto", dijo Trichet en su última rueda de prensa como portavoz del encuentro bimensual de los bancos centrales del G20 en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI).

Trichet aseguró que los bancos centrales están preparados para proporcionar a los bancos toda la liquidez que necesiten, algo que el BCE hace a una tasa de interés fija desde hace tres años, tras la quiebra de Lehman Brothers, a mediados de septiembre de 2008.

Los bancos centrales de los países del G20 están de acuerdo en la necesidad de "permanecer alerta en las circunstancias actuales" y observar cualquier cambio en la situación.

Trichet rehusó comentar si el consejo de gobierno del BCE estudia volver a ofrecer liquidez ilimitada a los bancos durante un año, como ya hizo en el pasado.

Sobre Grecia Trichet consideró que la "troika" -integrada por la Comisión Europea (CE), el BCE y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- estará satisfecha con los progresos en país heleno y que representantes de las tres instituciones regresarán esta semana a Atenas para continuar la evaluación de la situación de Grecia.

El cumplimiento del plan de ajuste y las reformas estructurales es la condición para que Grecia reciba el próximo tramo del crédito del primer paquete de rescate, por valor de 8.000 millones de euros.

Representantes de la CE, el BCE y el FMI partieron de Grecia el pasado 2 de septiembre para dar más tiempo al Ejecutivo griego a completar los trabajos técnicos.

El Gobierno alemán también dijo hoy que está convencido de que Grecia cumplirá con los compromisos y esperará el informe concluyente de la "troika" para evaluar la situación.

Sin embargo, el semanario "Der Spiegel" publica que el Ejecutivo germano espera el impago de Grecia y prepara un plan para hacerle frente y reducir el peligro de contagio para otros países en problemas.

Trichet rehusó comentar la opinión del Gobierno alemán, ya que consideró ha habido varias voces y que han dicho diferentes cosas.

"Todos los europeos, incluidos los líderes ejecutivos de Alemania así como todas las instituciones piden al Gobierno griego que cumpla sus compromisos completamente", dijo Trichet.

"Lo que los europeos decidieron el 21 de julio es lo que las instituciones internacionales y la CE de acuerdo con el BCE piden al Gobierno griego con gran énfasis y firmeza: que cumpla los compromisos porque es de interés para la economía griega, los griegos y la prosperidad a largo plazo de este país", enfatizó Trichet.

Los líderes europeos decidieron ofrecer a Grecia un segundo fondo de rescate de 160.000 millones de euros, que se suma a los 110.000 millones del primer paquete de ayuda de mayo de 2010.

Por Arantxa Iñiguez