La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció hoy que su Gobierno pretende tener en funcionamiento una red de internet de alta velocidad para teléfonos móviles para el 2014, cuando el país será sede del próximo Mundial de fútbol.

"Vamos a implantar en Brasil el celular de cuarta generación antes del Mundial", dijo Rousseff en su programa de radio semanal, en el que explicó que, con ese objetivo, el Gobierno ha autorizado inversiones por 200 millones de reales (unos 120 millones de dólares) en las doce ciudades que serán sedes de la Copa del Mundo.

Según la jefa de Estado, la intención es que los turistas que visiten el país con motivo del Mundial de fútbol y los propios brasileños puedan tener acceso a transmisión de datos y de imágenes de alta calidad a través de sus teléfonos móviles.

"Es un legado que quedará para toda la población después del Mundial y de los Juegos Olímpicos" que se celebrarán en Río de Janeiro en 2016, indicó Rousseff.

La presidenta también ratificó que, a partir del 1 de octubre próximo, entrará en vigor un acuerdo alcanzado con las operadoras de internet para reducir los precios de las tarifas, que pasarán de la actual media de 70 reales (42 dólares) por mes a un promedio de unos 35 reales (21 dólares).

El acuerdo también incluye la ampliación de la red de internet a todos los municipios de Brasil para el 2014.

"Queremos llegar, al menos, a 40 millones de hogares con acceso a internet de alta velocidad, pues eso es muy importante para el real desarrollo del país", señaló Rousseff, quien apuntó que "hoy la internet está presente en todo: en la economía, la educación, las compras, las relaciones personales y los servicios públicos".