Noruega celebra hoy elecciones municipales y regionales, algo más de un mes y medio después de los atentados del 22 de julio, en los que murieron 77 personas y que fueron perpetrados por el ultraderechista Anders Behring Breivik.

El Partido Laborista parte como favorito en las encuestas, pero no parece verse beneficiado por la ola de simpatía generada en todo el país hacia su líder, el primer ministro Jens Stoltenberg, a raíz de su actuación en los días posteriores a la tragedia nacional.

Los sondeos apuntan a un resultado muy similar al de los anteriores comicios, celebrados hace cuatro años.

Así, los laboristas obtendrían el 31 % de los votos, un punto menos que hace cuatro años, y el Partido Conservador subiría un punto hasta rozar el 27 %.

El Partido de la Izquierda Socialista y el Partido del Centro, los dos aliados de los laboristas, se quedarían con el 5,2 y el 4,7 %, un punto menos y 1,5 más, respectivamente.

Tampoco el ultranacionalista Partido del Progreso se verá muy afectado, ya que según las encuestas apenas bajaría un punto hasta el 15,3 %.

Algo menos de la mitad de los municipios noruegos permitieron votar también ayer, algo normal en este país nórdico.

En diez de los 429 municipios se ha permitido a nivel experimental el voto por internet y en veinte que puedan votar los jóvenes a partir de los 16 años.