El presidente ruso, Dmitri Medvédev, reconoció hoy que la corrupción en Rusia está muy extendida, pero aseguró que el Estado no ceja en su empeño para combatirla.

Rusia continuará luchando contra la corrupción, pero no para atraer a los inversores extranjeros, dijo Medvédev, sino para sanear su economía.

"Este problema, por desgracia, tiene una gran magnitud, y se necesitan medidas sistémicas para combatirlo. Y no sólo para gustar a algunos inversores extranjeros, sino para poner orden en nuestra economía. Y lo vamos a hacer", declaró el presidente ruso tras una reunión en Moscú con el primer ministro británico, David Cameron.

Medvédev se manifestó contra la opinión de que no se puede invertir en Rusia hasta que no venza la corrupción.

"Si partimos de esos criterios será muy complicado colaborar con la mayoría de los países. Por desgracia, la corrupción, como fenómeno social, existe en todos lados y os desvelaré un secreto: también en Gran Bretaña", dijo.

"Pero nosotros, sin embargo, comerciamos con Gran Bretaña y estamos dispuestos a invertir en su economía", añadió.