Los disturbios registrados en el marco del 38 aniversario del golpe militar que derrocó al presidente Salvador Allende dejaron una menor en estado crítico, 40 policías lesionados y 280 personas detenidas, informó el subsecretario del Interior.

Los desórdenes comenzaron la víspera, se agudizaron tras la marcha de miles de personas desde el centro de Santiago al Memorial de los Detenidos Desaparecidos, en el Cementerio General, y se extendieron por la noche en 350 puntos de la ciudad, dijo Rodrigo Ubilla.

La marcha conmemoró a los opositores muertos tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el cual estuvo encabezado por el general Augusto Pinochet. Esa asonada inauguró una dictadura que dejó 40.000 víctimas.

El evento fue pacífico, pero al llegar al Memorial aparecieron grupos de encapuchados que lanzaron piedras, botellas y bombas incendiarias a la policía, la cual los contuvo con chorros de agua.

Por la mañana aún se veían fogatas humeantes en importantes arterias que conducen al centro de la ciudad y decenas de semáforos destrozados impedían un tránsito fluido.

Una menor de 15 años fue baleada en el tórax mientras estaba en la calle en compañía de familiares, informó Ubilla. Fue operada en la madrugada y su estado es crítico. Cuatro civiles más resultaron lesionados.

Entre los 40 policías heridos, los más delicados son un sargento que presenta un trauma ocular producto de una pedrada y un teniente que recibió más de 40 perdigones, señaló el funcionario.

"Llama la atención cómo grupos organizados de lumpen (el proletariado y) anárquicos agredieron en forma brutal a carabineros (policía uniformada)", añadió.

En 14 comunas de Santiago también hubo cortes de energía eléctrica producto de cadenas lanzadas a líneas de energía.

"El país no resiste más este tipo de situaciones", afirmó Ubilla.

Los encapuchados han intensificado su actuar y ahora aparecen cada vez que hay protestas de estudiantes, los cuales comenzaron a movilizarse hace cuatro meses.