El comandante del buque anfibio Galicia, el capitán de navío, Juan Ruiz Casas, ha transferido hoy a la fragata francesa "Sourcouf" a los siete piratas detenidos en la tarde del pasado sábado por el buque español frente a las costas de Somalia.

La fragata "Sourcouf" opera dentro de la Fuerza Naval Europea en el marco de la operación Atalanta.

En un comunicado difundido hoy, el Ministerio de Defensa ha informado de que el traspaso se ha realizado después de que se llevaran a cabo las gestiones oportunas ante las instancias judiciales.

El magistrado-juez de guardia de la Audiencia Nacional ha dictado un auto informando del sobreseimiento provisional, que ha permitido hacer la entregas de los detenidos a las autoridades galas.

Los siete piratas han sido entregados después de que tres de ellos fueran atendidos por heridas leves que se produjeron durante la operación para liberar a la rehén francesa.

Uno de ellos presentaba una herida en un tobillo, otro en un dedo y el tercero una herida superficial en un glúteo.

Además se ha hecho entrega a las autoridades francesas de las pruebas de la investigación, que ya se habían comunicado a la Audiencia Nacional, así como los testimonios reunidos durante los interrogatorios.

Así, aunque uno de los detenidos señaló que en el momento de la intervención podría haber otro pirata a bordo del esquife, no se ha encontrado ninguna evidencia de ello.

Por su parte, la rehén, secuestrada desde la tarde del pasado jueves al sur del Yemen, fue transferida ayer a la fragata francesa.

El pasado sábado, mientras realizaba una misión de vigilancia en las costas somalíes, el buque Galicia detectó un esquife sospechoso de actividades relacionadas con la piratería.

Tras una primera investigación, se confirmó la sospecha por lo que procedió a darle el alto.

Ante la negativa de los piratas, el comandante del Galicia ordenó que se abriera fuego por proa para que se detuvieran, recuerda el ministerio en su comunicado.

En ese momento, desde el esquife, mostraron que a bordo tenían un rehén que se comprobó que era mujer de raza blanca.

Una vez comunicada la situación al mando de la Operación Atalanta, se recibió la orden de abrir fuego sobre el esquife para inutilizarlo para que éste detuviera su navegación, evitando causar daños al rehén.

En la operación intervino un helicóptero y el equipo de Guerra Naval, que disparó sobre el motor del esquife, hasta quedar inservible.

Tras la detención del esquife, al acercarse el equipo de Guerra Naval Especial para observar la reacción de los piratas y dar protección de la rehén, uno de los piratas reaccionó abriendo fuego contra la embarcación del equipo de Guerra Naval, explica el comunicado.

En el intercambio de disparos el esquife se hundió, momento en el que el Jefe del equipo de Guerra Naval Especial se lanzó al mar y rescató a la rehén.

Tras conseguir ponerla a salvo se procedió a la detención de los piratas.

La ministra de Defensa, Carme Chacón, informó el pasado sábado al titular de defensa francés Gérard Longuet, de la intervención llevada a cabo por el buque Galicia y de la liberación de la rehén de nacionalidad gala.

Así el presidente francés, Nicolas Sarkozy, agradeció ayer personalmente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el rescate de la ciudadana francesa secuestrada y mostró su gratitud y reconocimiento a los militares españoles que participaron en la operación.