El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, urgió hoy al Congreso por la aprobación de su plan de 447.000 millones de dólares para la creación de empleos, que incluye obras públicas y reducciones de impuestos.

"En Europa, en el Oriente Medio, algunos acontecimientos están más allá de nuestro control pero esto podemos controlarlo", declaró el presidente desde la Rosaleda de la Casa Blanca.

Durante su discurso de 11 minutos, Obama repitió al menos una docena de veces que los legisladores "deben aprobar esta ley ya".

"Este plan pondrá a la gente a trabajar, nuevamente, en todo el país", señaló el mandatario estadounidense, al añadir que la oposición republicana, con mayoría en la Cámara de Representantes, no debe "jugar a la política con esto".

"Faltan catorce meses para las próximas elecciones y millones de estadounidenses sin trabajo no pueden darse el lujo de esperar catorce meses para que el Congreso actúe", sostuvo el presidente, quien recordó que su propuesta toma ideas de republicanos y demócratas, por lo que puede ser apoyada por ambos partidos.

Además, aseguró, no añadirá "ningún centavo" al déficit.

Tras más de dos años de la peor recesión en casi ocho décadas, el índice de desempleo en EE.UU. se mantiene por encima del 9 % de la fuerza laboral, y un 43 % de las personas en paro han estado sin un empleo por más de seis meses.

Asimismo, el plan propone una extensión del recorte ya aprobado para 2011 del impuesto sobre los sueldos, y una extensión del subsidio por desempleo.

Según el mandatario, su plan dará empleos a maestros, policías, bomberos y a "millones de trabajadores de la construcción que están desempleados".

"Hay más de 35.000 escuelas que necesitan reparaciones", sostuvo Obama quien, además, indicó que su plan ofrece "reducciones de impuestos a las pequeñas empresas que contraten a personas que hayan estado desempleadas por más de seis meses".

A su vez, la Casa Blanca anunció que la próxima semana presentará ideas más precisas sobre cómo financiar el plan.

El presidente se limitó a subrayar que todas las medidas previstas tendrán la financiación garantizada e insistió en que los "millonarios y multimillonarios" del país tendrán que contribuir con su "justa parte" a los esfuerzos para sacar la economía a flote.

Obama había anunciado el plan el jueves de la semana pasada durante un discurso solemne ante una sesión conjunta de ambas Cámaras del Congreso y viajó el viernes a Virginia a promover sus ideas.

Esta semana, el presidente de EE.UU. hará presentaciones en Ohio y Carolina del Norte, y dijo que también enviará al Congreso el 19 de septiembre sus ideas para reducir el déficit fiscal con las cuales espera atraer el apoyo de algunos republicanos para su iniciativa de empleo.

Hasta el momento, los republicanos no han querido comprometerse sobre las propuestas del mandatario estadounidense, y en una declaración distribuida después del discurso de Obama, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, republicano de Ohio, prometió un trámite rápido.

"Si bien tenemos una opinión diferente acerca de lo que se necesita para apoyar la creación de empleos en el país apreciamos la presentación de una propuesta del presidente y pediremos que la Oficina de Presupuesto del Congreso la analice de inmediato", añadió Boehner.

Algunos republicanos han expresado su disposición a apoyar partes del plan de Obama, pero otros han declarado abiertamente que no aceptarán propuesta alguna de un presidente al que ven vulnerable y a quien esperan derrotar en las elecciones de noviembre de 2012.

Por su parte, la jefa de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, afirmó que sus correligionarios "están listos para actuar de inmediato sobre esta legislación que está totalmente pagada".

Jorge A. Bañales