El Dalai Lama Tenzin Gyatzo recomendó hoy en Ciudad de México "desmilitarizar el planeta" y destinar el capital asignado a fuerzas militares a proyectos de salud y educación en todo el mundo, en el acto más multitudinario de una visita que ha concluido hoy.

Sin ejércitos habrían efectos ecológicos y económicos muy positivos "porque todo ese enorme capital asignado a fuerzas militares" se invertiría en obras "más constructivas y beneficiosas" para la comunidad internacional, dijo el maestro espiritual budista.

En su discurso central, pronunciado durante la conferencia "Afilando la mente y nutriendo al Corazón", organizada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en el V Congreso Nacional de Educación , consideró que el siglo XXI debería estar dedicado al diálogo y la paz para que las personas lleguen a acuerdos conversando "y no a través de la guerra".

"Pero no vamos a conseguir un mundo de paz solo rezando", enfatizó. "Somos los seres humanos los que hacemos la guerra y los que debemos construir la paz, pero para eso se necesita entusiasmo y convicción", dijo en su intervención.

El líder espiritual tibetano añadió que los jóvenes son los responsables de "crear un mundo mejor" a través de su determinación y su clara visión, así como los educadores, a quienes pidió predicar con el ejemplo e instruir a sus alumnos brindándoles perspectivas e ideas para lograr este cometido.

Expuso que la educación es una herramienta clave de la sociedad por ser "aquello que abre las puertas de la inteligencia".

"Sin embargo durante los últimos tiempos ha estado enfocada al progreso material y ha descuidado el desarrollo de los valores internos, la compasión y la preocupación por el bienestar de los demás", lamentó el Dalái Lama, quien se mostró carismático y de buen humor en sus intervenciones.

Por la mañana ofreció otra conferencia titulada "Hallando la felicidad en tiempos difíciles" en un estadio de fútbol de la capital mexicana en la que exhortó a sus seguidores a mantener la calma aun en momentos de crisis, haciendo de ese modo un recordatorio al décimo aniversario de los ataques terroristas del 11-S, contra Estados Unidos.

Ante casi 35.000 personas y acompañado por el actor estadounidense Richard Gere, Tenzin Gyatzo, respondió preguntas de los asistentes, quienes le expresaron su preocupación por el crimen y la inseguridad derivados del narcotráfico.

"Es una situación sin una solución fácil pero que seguirá creciendo hasta que alguien rompa el ciclo de violencia y comience a sentir compasión por su enemigo', dijo el Nobel de la Paz de 1989.

Además reflexionó sobre la igualdad entre los seres humanos y sobre la "interdependencia" que hay actualmente en un mundo que "se está unificando debido a problemas globales, como el cambio climático", que "rebasan las fronteras".

Al finalizar su intervención un grupo de mariachis le despidió con temas típicos como "Cielito Lindo" que desataron la euforia de la gente, que acudió a la sesión espiritual con entradas gratuitas.

El Dalái Lama, quien mañana abandona México, se despidió agradecido de sus seguidores mexicanos expresando su deseo de regresar el año próximo a atender algunas de las invitaciones que le cursaron durante su tercera visita a este país norteamericano.