Los bancos británicos más grandes deberían separar las operaciones de inversión bancaria de las actividades corrientes para 2019 a fin de reducir el riesgo de que los contribuyentes tengan que absorber el costo de algún rescate financiero en el futuro, recomendó el lunes una comisión nombrada por el gobierno.

El muy esperado informe de la Comisión Bancaria Independiente (ICB, por sus siglas en inglés) calculó que las propuestas costarían a los bancos hasta 7.000 millones de libras (11.000 millones de dólares) al año.

Las acciones en los principales bancos abrieron en baja, con Barclays sufriendo una caída de 4,3%, el Banco Real de Escocia con una caída de 3,8%, el Lloyds Banking Group 3,3% y HSBC 0,8%.

El informe, que en términos generales repite las propuestas de una valoración interna realizada en abril, también refrendó la venta de 632 sucursales del Lloyds Banking Group, pero no apoya, como era de esperarse, la desinversión de incluso más sucursales.

El ministro del Tesoro George Osborne planea emitir un comunicado ante el Parlamento el lunes por la tarde en respuesta al informe.