La Fiscalía ordenó la detención preventiva de un alto oficial retirado de la Armada como presunto cómplice de la masacre de 29 personas perpetrada hace más de 10 años en un caserío de la costa norte de Colombia.

A través de su página en internet, la Fiscalía explicó que la medida de un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos afectó al capitán de corbeta en retiro Camilo Martínez Moreno, quien fue vinculado al proceso "como persona ausente", es decir, que aún no se ha sometido a la justicia.

Martínez es sospechoso de complicidad por omisión en los delitos de homicidio agravado en concurso material, desplazamiento forzado e incendio, según la Fiscalía.

La masacre fue perpetrada en marzo de 2001 en el caserío de Chengue, departamento de Sucre, a 575 kilómetros al norte de Bogotá, por paramilitares que "durante su incursión al poblado ultimaron a 29 personas con armas contundentes y en su retirada saquearon e incendiaron viviendas".

Según la Fiscalía, "Martínez Moreno, por la época de los hechos oficial de la Infantería de Marina, se negó, supuestamente, a que las tropas bajo su mando apoyaran a la Fiscalía y a la Policía en el allanamiento a una finca donde estaban los responsables de los violentos hechos; ante la negativa fue necesario cancelar la diligencia".

La decisión contra Martínez fue adoptada por el fiscal del caso con fundamento en testimonios y documentos, entre otros medios de prueba.

Por el mismo caso ya aceptaron cargos cuatro paramilitares y un quinto ha sido condenado.