Los estudiantes universitarios entregaron el lunes al gobierno nuevas exigencias antes de aceptar un diálogo para buscar una salida al conflicto que comenzó en mayo y amenaza con hacerles perder el semestre académico.

La misiva con las garantías que demandan al gobierno del presidente Sebastián Piñera fue entregada al jefe de gabinete del ministro de Educación, Felipe Bulnes.

Entre las garantías están el no envío al Congreso de proyectos de ley relacionados con la educación, que las negociaciones se transmitan en directo por televisión o vía internet, que se anule el plazo del 7 de octubre para cerrar el semestre académico y que el Estado no entreguen recursos a las universidades que lucran con ellos.

El cierre del semestre a comienzos de octubre hará reprobar a miles de alumnos, que no podrán repostular a becas o a créditos bancarios con el aval del Estado y quedarán fuera de las universidades.

"Ningún estudiante puede quedarse sin sus becas, entonces estamos con una amenaza del gobierno para volver a clases. No hay diálogo con esa presión", afirmó Camila Vallejo, líder de los universitarios, a periodistas.

Los universitarios y secundarios exigen el fin del lucro en la educación, enseñanza gratuita, igualitaria y de calidad y mayores aportes para el sector. Los secundarios también presionan porque sus colegios sean administrados por el Estado y no por las municipalidades.

De obtener una respuesta afirmativa e iniciar el diálogo, los estudiantes advirtieron que no terminarán con las movilizaciones que iniciaron en mayo con paros, tomas de escuelas, huelgas de hambre y marchas multitudinarias.

Los jóvenes han anticipado que no quieren repetir el error de los "pingüinos", en alusión al uniforme blanco y azul oscuro de los secundarios, que en 2006 aceptaron una invitación de la presidenta Michelle Bachelet (2006-2010) y depusieron las tomas y paros sin obtener mayores conquistas.

"Los estudiantes confiaron en la clase política y finalmente esta clase política los decepcionó. Hoy día no están las condiciones para cometer ese mismo error y esperamos que en el más breve plazo el gobierno nos entregue finalmente una resolución", declaró el presidente de los estudiantes de la Universidad de Los Lagos, Patricio Contreras.

Vallejo agregó que "estamos solicitando un diálogo sin tabú".

Los propios rectores, que apoyan las demandas básicas de los estudiantes, insisten en que regresen a clases para que no pierdan beneficios y porque varias universidades enfrentan serios problemas financieros por el no pago de los aranceles mensuales por parte de miles de estudiantes.