El entrenador Ricardo Gomes, del Vasco da Gama brasileño, salió el lunes de la unidad de cuidados intensivos del hospital donde pasó dos semanas internado tras sufrir la obstrucción de una arteria cerebral, informó el centro de salud.

Gomes, de 46 años, fue transferido a un cuarto privado donde se mantiene lúcido, respirando sin ayuda de aparatos y con estabilidad clínica y neurológica, reveló en un comunicado el Hospital Pasteur, de Río de Janeiro, donde permanece internado.

"Ricardo Gomes prosigue con el trabajo intenso de fisioterapia motora, respondiendo muy bien al tratamiento, además de las sesiones de fonoaudiología", señaló el comunicado del hospital.

Gomes fue internado el 28 de agosto en situación de emergencia cuando mostró señales de malestar mientras dirigía un partido de Vasco contra Flamengo, que terminó en empate sin goles.

Esa misma noche fue operado para drenar un hematoma craneano y restablecer la presión cerebral. La operación fue considerada exitosa por los médicos, aunque persisten dudas sobre la recuperación de su capacidad motora y de habla, por lo cual realiza sesiones de terapia en ambos campos.

A lo largo de los últimos 15 días, los médicos le retiraron los medicamentos con que lo mantenían sedado y el respirador artificial, ante las señales evidentes de mejora de su salud.

No obstante, el hospital informó el lunes que aún no tiene previsión de cuándo será dado de alta del hospital, y las visitas están restringidas a la esposa, hijos y familiares más cercanos.

Como entrenador, Gomes ha dirigido a varios equipos grandes de Brasil y fue campeón de la Copa de Francia con el París Saint Germain.

También tuvo una destacada carrera como jugador en Brasil, donde fue capitán y zaguero central de la selección. Integró el equipo que ganó como local la Copa América de 1989.