Literalmente fue una boda con escopeta atrás.

El novio se recuperaba el lunes en un hospital después de que recibiera un golpe en la cabeza y un disparo en una pierna por parte de ladrones enmascarados que irrumpieron el domingo al amanecer durante la fiesta y exigieron dinero, dijo la portavoz policial Ancuta Carbunaru.

Los delincuentes al parecer se desconcertaron por la aparición imprevista de un mesero y huyeron con las manos vacías, dijo el lunes Carbunaru.

El novio, Dorin Armas, de 31 años, recibía atención en un hospital en la ciudad de Timisoara, en el oeste. Unos 300 invitados asistían a la boda.

De acuerdo con la costumbre en Rumania, los invitados hacen donativos en dinero en lugar de regalos y la pareja acumuló unos 10.000 euros (13.800 dólares).

La Policía dijo que emprendió las investigaciones para dar con los responsables.