Una réplica de las Torres Gemelas de Nueva York marcó hoy en París la conmemoración del décimo aniversario de los atentados del 11-S, durante la cual se guardó un minuto de silencio y se han previsto conciertos y una ceremonia religiosa.

La edificación, de 25 metros de altura, se levantó en la plaza del Trocadero con la Torre Eiffel como telón de fondo, con el nombre de las casi tres mil víctimas en una de las estructuras y los mensajes de apoyo recibidos por la asociación "The French will never forget" en la segunda.

Ambas torres, de esqueleto metálico cubierto por una lona blanca, fueron diseñadas por el despacho del arquitecto Jean-Pierre Heim, uno de los copresidentes de ese grupo, que las concibió "como un símbolo de paz para el futuro".

Esa asociación, según señaló en un discurso otro de sus cuatro copresidentes, Paul Bensabat, quiso "compartir la amistad y el dolor de la población francesa con la estadounidense" con el que calificaron de mayor acto de conmemoración de esos atentados fuera de EEUU.

A las 14.46 hora local (12.46 GMT), el momento exacto del impacto del primer avión contra la Torre Norte, se guardó un minuto de silencio, tras lo cual sonaron el Ave María de Schubert y los himnos francés y estadounidense.

El acto, deslucido por una lluvia intermitente, contó con la presencia del embajador estadounidense en París, Charles H. Rivkin; del alcalde de la capital francesa, Bertrand Delanöe, y de otras autoridades locales.

Se trata de una de las muchas actividades previstas por esa asociación para conmemorar esta jornada, que incluye una vigilia nocturna en memoria de las víctimas de los atentados, a la que se ha pedido a los asistentes que acudan vestidos de blanco.

"The French will never forget" fue creado en 2003 por un grupo de empresarios franceses residentes en EEUU, que quisieron contribuir a eliminar el sentimiento antifrancés surgido en ese país después de que Francia se opusiera a la guerra contra Irak.