El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, insistió hoy en su teoría de que los atentados del 11 de septiembre de 2011 en Washington y Nueva York fue un juego diseñado para influir en las emociones de la sociedad humana y hallar un pretexto para invadir la región islámica y ocupar Irak y Afganistán.

"El régimen de arrogancia vende armas a otros países y con esto busca crear guerra y derramar sangre para poder de está manera vender mas armas mientras que masas de gente no tienen problemas entre si", agregó el presidente en la televisión estatal iraní.

El pasado 25 de junio el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunció que los atentados del 11 de septiembre de 2011 en Washington y Nueva York forman parte de una conspiración para proteger los intereses de EEUU e Israel.

Ahmadineyad reiteró que "esa verdad" saldría a la luz si se abriera una investigación seria e independiente.

"Algunos creen que el motivo tras los ataques del 11-S fue garantizar la seguridad de Israel, fomentar la inseguridad en Oriente Medio, desviar la atención de la opinión pública de EEUU por la caótica situación económica y llenar los bolsillos de los beligerantes e incivilizados capitalistas", afirmo el mandatario iraní.

"Dos años después del ataque que les dio la excusa para invadir dos países, matar, herir y desplazar a millones de personas, el Gobierno norteamericano, presionado por la opinión pública, ordenó que un grupo lo investigara. Pero la verdad ha sido escondida a los estadounidenses y al resto del mundo", agregó.