Los países de la UE mantendrán mañana una primera reunión formal para debatir el proyecto de marco presupuestario comunitario para 2014-2020, propuesto por la Comisión Europea en junio y que incluye la creación de una tasa sobre las transacciones financieras y un nuevo IVA comunitario.

La discusión se producirá en el Consejo de Ministros de Asuntos Generales, al que asiste el secretario de Estado de Asuntos europeos, Diego López Garrido, y se centrará en el calendario, la flexibilidad y la estructura de la propuesta de Bruselas.

Los aspectos macroeconómicos de las perspectivas financieras plurianuales serán abordados en fases posteriores de negociación, explicaron fuentes diplomáticas.

Los países comunitarios están de acuerdo con que la duración del nuevo marco presupuestario sea de siete años como sugiere la CE, mientras que el Parlamento es partidario de reducirlo a cinco y hacerlo coincidir con una legislatura, indicaron las mismas fuentes.

En relación a la flexibilidad, preocupan los márgenes sin ejecutar de un ejercicio presupuestario a otro, en especial la creación de un nuevo fondo para hacer frente a crisis alimentarias, una idea de la que España es partidaria.

Las cuestiones de estructura tienen que ver con qué programas se incluyen en el presupuesto y cuáles quedan fuera.

El Ejecutivo de la UE propuso conceder fondos al proyecto de sistema de navegación Galileo, que pretender ser la alternativa europea al GPS estadounidense, pero optó por dejar fuera a otros programas como el reactor experimental de fusión ITER o el Programa Europeo de Observación de la Tierra (GMES), diseñado para mejorar la observación del clima.

La exclusión en particular del ITER genera malestar entre algunos estados miembros interesados en que el proyecto siga desarrollándose.

En este primer encuentro no está previsto abordar cuestiones más polémicas como los fondos concedidos a políticas de cohesión, que interesan mucho a España, incluso si ya ha pasado a ser un contribuyente neto.

Tampoco se abordará el lunes la recaudación de recursos propios de la UE a través de la fijación de un IVA comunitario, un planteamiento que ya han rechazado claramente países, especialmente Suecia, confirmaron las mismas fuentes.

Destacaron también un elemento a tener en cuenta para las futuras negociaciones y es que cuando se formuló la propuesta de la CE, Bruselas manejaba unas cifra de previsión de crecimiento de entorno al 2,25 %, mientras que ahora empieza a considerar un 1,5 %, lo que requeriría una adaptación.

La negociación sobre las perspectivas plurianuales se prevé larga y, según el planteamiento de la Presidencia polaca de turno de la UE, se desarrollará en tres fases: seis meses de lectura y análisis, otro semestre de discusión bajo liderazgo danés y otro más de conclusión con Chipre al frente de la UE.