La catedral de San Patricio de Nueva York rindió hoy un homenaje a los 343 miembros del Departamento de Bomberos de la ciudad que murieron mientras llevaban a cabo las labores de rescate tras los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, de los que mañana se cumplen diez años.

"Ésta es una semana horriblemente difícil para el Departamento de Bomberos de Nueva York. Es una semana horriblemente difícil para todos nosotros. Las emociones vuelven junto a tantas memorias e historias...", dijo en esa ceremonia religiosa el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg.

En la famosa catedral neoyorquina, elevada por la Iglesia católica a la categoría de basílica en diciembre pasado, se reunieron los familiares de los más de trescientos bomberos que perdieron la vida en aquellos atentados, quienes fueron acompañados por miembros del Departamento de Bomberos de la ciudad y por el actual director de ese cuerpo, Salvatore Cassano.

Durante la misa, en la que se entonaron canciones como el "Ave María" o "God Bless America", se procedió a la lectura de los nombres de los 343 bomberos que murieron en sus labores de rescate tras los atentados que acabaron con la vida de cerca de 3.000 personas y de los que mañana se cumple el décimo aniversario.

"En ésta, la casa de Dios, todos son bienvenidos. En esta casa que pertenece al Señor, que quiere salvar, proteger y dar la bienvenida a su gente, aquellos que hacen lo mismo, como nuestros bomberos, también están en su casa", dijo por su parte el arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan.

Algunos de los hijos de los bomberos que perdieron la vida el 11S también quisieron participar en la ceremonia, como Patrick Lyons, de tan solo 10 años, quien lamentó no haber podido conocer a su padre, ya que nació unos días después de que éste muriera en aquellos atentados.

La ceremonia se produjo el mismo día en que el vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, y los expresidentes George W. Bush y Bill Clinton rindieron homenaje a los 40 "héroes" del vuelo que se estrelló en un remoto prado de Pensilvania el 11S, en una ceremonia en la que se dedicó un monumento a aquellos pasajeros.

Pero el mayor homenaje a las víctimas de esos atroces atentados se producirá mañana, cuando tanto el expresidente Bush como el actual mandatario de EE.UU., Barack Obama, entre otras figuras políticas, se reunirán con las víctimas en la "zona cero" de Nueva York para conmemorar este simbólico décimo aniversario del 11S.

El acto se producirá bajo extremas medidas de seguridad después de que se conociera que la ciudad se encuentra bajo una amenaza "creíble", aunque "no corroborada", de que se produzca un atentado terrorista a manos de Al Qaeda.