El número de viviendas destruidas por los incendios forestales en Texas se ha incrementado a 1.554 y se espera que siga subiendo mientras los oficiales entran a más áreas donde se ha extinguido el fuego, informaron las autoridades. Aún se desconoce el paradero de 17 personas.

Los funcionarios del condado de Bastrop, acompañados por el representante federal Lloyd Doggett, buscan proveer nueva información a cientos de residentes evacuados de sus hogares hace una semana cuando fuertes vientos desatados por la tormenta tropical Lee azotaron la zona central de Texas que padece un fuerte sequía, lo que ayudó a desatar más de 190 incendios forestales en todo el estado.

El peor de los incendios ha consumido más de 13.800 hectáreas (34.000 acres) en esta zona ubicada a unos 50 kilómetros (30 millas) al sureste de Austin.

Luego de informar que el número de viviendas destruidas se había incrementado, los funcionarios también dijeron a unos 100 residentes que se reunieron en la conferencia de prensa el domingo que la gente podría empezar a volver el lunes a las zonas quemadas.

Un plan detallado permitirá a los residentes volver paulatinamente a las áreas evacuadas durante la próxima semana mientras los bomberos y los equipos de emergencia se aseguran que el territorio haya dejado de arder, que los focos del incendio estén extinguiéndose y que las llamas estén contenidas.

La tensión y frustración se desató durante una encuentro similar que se realizó el sábado, cuando los residentes exigieron poder volver a sus vecindarios para ver qué quedaba de sus hogares e intentar salvar algunas de sus pertenencias. Mucha gente apenas tuvo minutos para evacuar cuando las rápidas llamas rodearon los hogares y los vecindarios.