El campeón vigente Sudáfrica venció el domingo a duras penas a Gales por 17-16 en el mundial de rugby para completar un fin de semana de muchos sustos entre los favoritos pero ninguna sorpresa.

El suplente François Hougaard apoyó un try a los 64 minutos y Morne Steyn convirtió para que los sudafricanos dieran vuelta el marcador en su arduo encuentro con los galeses, 24 horas después que el subcampeón mundial Inglaterra superó una desventaja inicial para vencer a Argentina por 13-9.

Los galeses tuvieron poca suerte sobre todo cuando Rhys Priestland erró un drop gol a los 70 minutos, desde corta distancia, que les habría dado una victoria épica.

"Hicimos todo excepto ganar el partido", se lamentó el técnico de Gales Warren Gatland. "Tuvimos la oportunidad de ganar pero no pudimos. Los jugadores están devastados. Tuvimos un drop gol frente a los postes. Pero ese es el drama del deporte".

Sudáfrica perdió al experimentado Jean de Villiers y a Victor Matfield por lesiones durante el encuentro.

El capitán John Smit sintió alivio de que el equipo hubiera salido airoso. "La mayor recompensa fue que ganamos por un punto y nos servirá de valiosa lección", comentó. "Pero tenemos trabajo por hacer".

También el domingo Australia, dos veces campeón mundial, derrotó a Italia 32-6 pero después de haber terminado el primer período empatado 6-6.

En el complemento, James O'Connor encabezó una ofensiva de cuatro tries que dio la cómoda victoria a los canguros.

En el partido restante del domingo, Irlanda tuvo que esforzarse para derrotar a Estados Unidos por 22-10.

En la primera etapa los estadounidenses salieron con todo, después de un emotivo servicio religioso para conmemorar el décimo aniversario de los ataques terroristas del 2001 a su país, pero perdieron aire en el segundo tiempo donde fueron superados por los más experimentados irlandeses.

Después de los encuentros del fin de semana, el mundial entra en dos días de receso para proseguir con tres partidos el miércoles.