El Gobierno de Afganistán dijo hoy que el pueblo afgano "comparte el dolor" por los atentados del 11-S y se congratuló de haber forjado una alianza con EEUU en la lucha contra el terrorismo tras ese ataque.

"Afganistán, un país donde gente inocente sigue siendo víctima de ataques terroristas, sintió el dolor de una manera muy acentuada en aquel fatídico día", dijo el ministro afgano de Asuntos Exteriores, Zalmai Rasul, en una ceremonia conmemorativa del 11-S..

Rasul subrayó que el 11-S y "los sacrificios comunes durante la última década" han llevado a Afganistán y EEUU a convertirse en "estrechos aliados" en la guerra contra "la escoria" del terrorismo.

"Los socios afganos han sido capaces de conseguir bastantes logros en la causa de la paz, la seguridad y el desarrollo de Afganistán", agregó el titular de Exteriores.

Rasul hizo estas declaraciones en una ceremonia de recuerdo a las víctimas de los ataques terroristas organizada por la Embajada estadounidense en Kabul.

EEUU invadió Afganistán con el apoyo de la comunidad internacional apenas un mes después del 11-S tras acusar al régimen talibán del mulá Omar, entonces en el poder, de dar cobijo al líder de la red Al Qaeda, Osama Bin Laden.

Según un portavoz gubernamental consultado por Efe, Rasul habló en el acto de hoy en la Embajada norteamericana en representación del presidente de Afganistán, Hamid Karzai, el único jefe de Estado que ha tenido el país asiático desde la caída de los talibanes.

Actualmente hay unos 133.000 soldados extranjeros, la mayoría estadounidenses, desplegados en territorio afgano.

La OTAN comenzó el pasado julio a retirarse progresivamente del país y a traspasar las competencias de seguridad a las fuerzas afganas.

Este proceso concluirá en 2014 si se cumplen los plazos previstos.