Pakistán intenta frenar las consecuencias en la población de unas inundaciones que desde el inicio de la estación monzónica han causado 175 muertos y unos cinco millones de damnificados, informó hoy a Efe una fuente oficial.

La zona más afectada es la provincia sureña de Sindh, aunque también han sufrido las consecuencias de las fuertes lluvias algunos distritos de las vecinas provincias de Baluchistán y de Punyab.

"La situación no se está revirtiendo todavía. El agua se está acumulando", explicó una fuente de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA, siglas en inglés), Imtiaz Mohyudín.

Una veintena de distritos paquistaníes han quedado parcial o totalmente inundados y las precipitaciones han ocasionado algo más de cinco millones de damnificados, según datos publicados por este organismo.

Un total de 175 personas han perdido la vida y 429 han resultado heridas desde el principio de la estación monzónica, que en teoría encara sus últimas semanas, aunque de momento las lluvias continúan y están afectando con especial virulencia a las áreas rurales de Sindh.

Los campesinos han perdido más de 8.000 cabezas de ganado y se han habilitado unos 2.000 campamentos para socorrer a la población más vulnerable.

El Gobierno paquistaní ha pedido ayuda a la ONU para lidiar con la situación.

Pakistán registró el año pasado la mayor catástrofe natural desde su independencia (1947), con unas inundaciones que acabaron con la vida de 1.767 personas y dejaron 20 millones de damnificados.