La actriz y cantante uruguaya afincada en Buenos Aires Natalia Oreiro se convirtió hoy en la nueva embajadora de buena voluntad de la Unicef para el Río de la Plata con el objetivo de promover la defensa de los derechos de los niños y adolescentes tanto en Uruguay como en Argentina.

Al acto, que fue realizado en la Torre de las Comunicaciones de Montevideo, estuvieron presentes, además de la actriz, familiares, amigos y los máximos representantes del organismo de Naciones Unidas para la infancia en Uruguay, Egidio Crotti, y Argentina, Andrés Franco.

Esta es la primera vez que la organización designa un embajador en conjunto para dos países, un hecho que la propia Oreiro destacó y del que dijo sentirse muy satisfecha, ya que no hay dos países que sean "más hermanos".

Según dijo Crotti durante la presentación de Oreiro, la elección de la intérprete como embajadora se debe a que desde hace años ella se distingue por su apoyo a causas humanitarias y a su deseo de "restituir en cierto modo la fama que tiene trabajando por una sociedad más justa".

"Hace tiempo le pedimos formalizar su colaboración con el título de embajadora, y ella nos pidió un tiempo para pensarlo y ver si podía aceptar el compromiso. Estamos muy satisfechos de que al final nos dijera que sí", añadió Crotti.

Oreiro tendrá la misión de difundir la situación de la infancia y promover los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes del Río de la Plata y contribuir a instalar la importancia de esta temática en los medios de comunicación y la opinión pública.

Además, en esta ocasión y aprovechando el embarazo de la actriz nacida en Montevideo, se intentará transmitir la importancia del cuidado de la maternidad y la primera infancia, indicó el representante de Unicef.

Por su parte, la protagonista de la telenovela "Muñeca brava" y de películas como "Cleopatra" o "Música en espera" se mostró agradecida con la organización por haber confiado en ella y satisfecha por poder "representar y pedir por todos los chiquilines".

"Sus derechos son muchos, pero pocas veces exigimos que se cumplan. Derecho a la educación, a la salud, a una familia, a la cultura, a jugar, a ser niños", dijo.

Oreiro se sumó así a la lista de embajadores nacionales de ambos países que desde hace años apoyan el trabajo de Unicef, como el futbolista Diego Forlán en Uruguay y el basquetbolista Manu Ginobili en Argentina.