Los organizadores de la Semana de la Moda de Nueva York cancelaron hoy el desfile de Gulnara Karimova, hija del presidente de Uzbekistán y embajadora de ese país ante la ONU y España, debido a las presiones vertidas por organizaciones de defensa de los derechos humanos.

"Como resultado de las diferentes preocupaciones que ha generado, hemos decidido cancelar el desfile", aseguró hoy IMG, firma encargada de organizar ese evento, en el que Karimova tenía previsto presentar el próximo 15 de septiembre su colección Guli, marcada por el color y las telas tradicionales uzbekas y que ya había traído a Nueva York el año pasado.

La decisión de cancelar el desfile de Karimova, hija de Islam Karimov, que preside Uzbekistán desde 1990, fue aplaudida por organizaciones de defensa de los derechos humanos como Human Rights Watch (HRW).

"Esclavizar a niños y torturar a disidentes nunca ha sido chic", dijo hoy en un comunicado el analista de esa organización, Steve Swerdlow, quien aseguró que la decisión de la Semana de la Moda "manda un claro mensaje al Gobierno uzbeko de que sus atrocidades en derechos humanos son una preocupación global".

Karimova, que vive parte del año en Ginebra o en España, canta música pop, diseña joyas y figura como profesora de la Universidad de Economía Mundial y Diplomacia de Tashkent, ha participado en todos los negocios lucrativos de esa nación asiática que fue parte integrante de la desaparecida URSS, según los cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks el año pasado.

"La mayoría de los uzbecos la considera codiciosa y hambrienta de poder y cree que utiliza a su padre para aplastar a los empresarios y a cualquiera que se convierta en un obstáculo para ella", decía uno de esos cables.

Según el citado comunicado de HRW, las violaciones en Uzbekistán bajo la presidencia del padre de Karimova llevan cada año a 2 millones de niños a la esclavitud, al tiempo que el país utiliza "sistemáticamente la tortura y la severa represión de la sociedad civil".

La organización aseguró que ha exigido a los patrocinadores de la Semana de la Moda de Nueva York, entre los que se encuentra Mercedes-Benz, a que no vuelvan a invitar a ese evento a la uzbeka "mientras que la situación de los derechos humanos en ese país continúe tan mal".