Los precios del petróleo se apuntaron una ligera ganancia semanal pese a bajar con fuerza el viernes debido al debilitamiento del euro, la crisis de la deuda en la zona del euro y el temor a una nueva recesión en las economías más desarrolladas.

El euro tocó el viernes, con 1,37 dólares, su cotización más baja frente al "billete verde" en los últimos seis meses en medio de rumores sobre una pronta declaración de quiebra de Grecia y la renuncia del economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), el alemán Jürgen Stark.

El fortalecimiento del dólar suele ir acompañado de una depreciación del precio del petróleo, que como el resto de las materias primas se cotiza en esa divisa.

Las preocupaciones sobre la situación de Grecia y el temor de que una quiebra en el país heleno genere un pánico bancario que afecte a todo el planeta atemperaron el optimismo por el plan de reactivación económico que el presidente de EEUU, Barack Obama, presentó esta semana.

Así, el crudo tipo Brent, referente en Europa, cerró el viernes en Londres con una bajada de 1,78 dólares, hasta los 112,77 dólares, aunque en el conjunto de la semana se apuntó una subida del 0,39 %.

En Nueva York el crudo tipo Texas cerró el viernes con una caída del 2 %, hasta los 87,24 dólares, aunque en toda la semana ganó un 0,9 %.

Las ganancias se deben a los aumentos hasta mitad de la semana al temor de los efectos que las tormentas tropicales "Irene", "Lee" y "Nate" hubieran podido tener en el Golfo de México, donde se concentran las refinerías estadounidenses.

El miércoles el crudo tipo Texas se apuntó una importante subida, de casi el 4 %, por la lenta recuperación de la producción de crudo estadounidense tras el paso de la tormenta tropical "Lee".

La subida se produjo antes de que Obama anunciase su plan de estímulo económico por valor de 447.000 millones de dólares, pero las expectativas se fueron difuminando por el escepticismo de que la iniciativa obtenga el apoyo del Congreso estadounidense.

A esa subida también contribuyó el fallo favorable del Tribunal Constitucional alemán sobre la legalidad de la asistencia económica a Grecia dentro de la Unión Europea (UE), lo que tranquilizó a los mercados, según los analistas de la consultora de energía JBC.

A partir del jueves el temor a una nueva recesión en Europa volvió a crecer después de que el BCE bajara su previsión de crecimiento para la región y destacase "la enorme incertidumbre" por la que atraviesa la economía mundial.

A pesar de constatar el frenazo económico, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, no tocó los tipos de interés, situados en el 1,5 %, por los temores inflacionistas.

Y el viernes la incertidumbre sobre la endeudada economía griega volvió al primer plano tras recorrer los mercados el rumor, desmentido por Atenas, de que el país podría declararse pronto en quiebra.

Se teme que una desaceleración económica o una recesión en Europa afecte al consumo de hidrocarburos y haga caer los precios, por no hablar de los temidos efectos que pudiera generar una bancarrota helena en el sistema bancario europeo y mundial.

Ante esta situación La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, pidió el viernes medidas "con convicción y urgencia" para apoyar la recuperación ante la "crisis de confianza" que vive la economía mundial.

Luis Lidón