Los guatemaltecos acuden a las urnas el domingo en las séptimas elecciones libres desde el retorno a la democracia hace 25 años, tras décadas de gobiernos militares.

Más de 7,3 millones de electores en este país de 14,7 millones de habitantes deben elegir presidente, vicepresidente, diputados al Congreso, corporaciones municipales y diputados al Parlamento Centroamericano, Parlacen.

Postulan a la presidencia 10 candidatos que aspiran a suceder al mandatario Alvaro Colom, pero, según las encuestas, solamente tres de ellos tienen reales opciones de ganar.

El general retirado Otto Pérez Molina figura como el favorito en los sondeos y se perfila como el primer uniformado en alcanzar el poder desde 1986, cuando el país retornó a la democracia y los militares cedieron el poder.

En la última encuesta, Pérez registró un 48% de las preferencias, seguido de Manuel Baldizón, muy alejado a 30 puntos porcentuales; y más atrás aún, Eduardo Suger, a 38 puntos detrás del primero. Todos ellos son de tendencia derechista.

En 2007, Pérez basó entonces su campaña con la aplicación de "mano dura" para el combate frontal a la delincuencia, pero en la campaña actual suavizó tal postura para referirse a su propuesta de "seguridad democrática" y ha asegurado que la "mano dura" se refiere a tener carácter y decisión.

Baldizón, un magnate convertido en político populista, ha ofrecido reinstalar la pena capital y televisar los fusilamientos, mientras que Suger, destaca su condición de artífice de una red de universidades privadas, y es un abierto defensor del neoliberalismo.

De los 10 postulantes a la presidencia, solo hay un candidato izquierdista -- la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú -- a quien las encuestas se asignan casi nulas posibilidades, ni siquiera para lograr el segundo lugar e ir a una segunda ronda electoral. Los sondeos le asignan un 2,6% de las preferencias.

Si el domingo ningún candidato obtiene el 50% de los sufragios más un voto, debe realizarse un balotaje en noviembre. El ganador de los comicios sucederá a Colom el 14 de enero.

El oficialismo se quedó sin aspirante a suceder al gobernante, luego que su esposa Sandra Torres no pudiera postular. Para eludir la prohibición por ser pariente del presidente se divorció del mandatario en abril, pero las autoridades electorales y judiciales interpretaron que la acción tuvo como único propósito eludir la ley e impidieron su candidatura.

Según las encuestas, un 11% de los electores asegura que votará en blanco. Torres pidió a sus partidarios que anularan el voto en protesta a su prohibición a participar, pero los sondeos no especifican porqué los encuestados tienen la intención de votar en blanco.

Alvaro Velásquez, del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos, aduce que hay un desencanto de la gente por la política como resultado del gobierno de Colom.

"Se esperaba que el gobierno de Colom fuera el de la transformación, pero no intentó ni siquiera ser fuerte, incluso frustró medidas reformistas como la reforma fiscal. Lo que hizo la derecha fue realizar campañas de terror contra Sandra Torres, (de) que coqueteaba con (Hugo) Chávez y eso asusta a las clases medias urbanas y la pequeña burguesía de aquí", dijo Velásquez.