Una veintena de tanques del ejército egipcio se desplegaron hoy frente a la Embajada de Israel en El Cairo después de que decenas de personas irrumpieran en el edificio de la sede diplomática tras derribar el muro que la protegía, según pudo constatar Efe.

Además, una persona murió de un ataque al corazón y 218 resultaron heridas a las afueras de la legación, informó el Gobierno por medio de la agencia oficial de noticias Mena.

Desde hace horas, miles de manifestantes se concentran en los alrededores de la Embajada israelí, donde las fuerzas de seguridad han disparado al aire y han empleado gases lacrimógenos para dispersar a los congregados al final de una larga jornada que comenzó reivindicando la transición democrática en Egipto.

En un ambiente de enorme tensión, pueden escucharse lemas como "Vete, vete" (para pedir la salida del embajador israelí del país) o "El pueblo quiere la caída del mariscal", en alusión a Husein Tantawi, la máxima autoridad en el país desde la caída del expresidente de Hosni Mubarak en febrero pasado.

Muchos manifestantes llevan en volandas a los heridos hasta las ambulancias y varios árboles han sido quemados.

La manifestación convocada en la céntrica plaza de Tahrir transcurrió sin incidentes hasta que un grupo numeroso de manifestantes llegó hasta la sede diplomática israelí para echar abajo un muro que se había sido levantado recientemente para protege a la legación israelí.

Con martillos, barras y hasta sus propias manos, forzaron la barrera de unos tres metros de alto, hasta que finalmente esta cedió y las fuerzas de seguridad decidieron intervenir.

Una persona se encaramó al edificio donde se encuentra la sede diplomática, que ocupa uno de los últimos pisos, y consiguió retirar la bandera israelí, antes de que decenas de jóvenes entrasen y arrojasen archivos y documentos desde las alturas.

Las protestas contra esta Embajada se llevan a cabo después de que el pasado mes de agosto un ataque israelí en la frontera del Sinaí matase a cinco soldados egipcios, lo que derivó en una crisis diplomática entre los dos países.

El gobierno israelí no ha pedido disculpas oficiales y el Gobierno egipcio convocó al embajador israelí en El Cairo, mientras que en la calle, cientos de egipcios se manifestaron durante días seguidos para pedir la ruptura de relaciones diplomáticas con Tel Aviv.

El muro derribado se empezó a construir después de estos incidentes para proteger la legación israelí de futuros ataques.

Por otro lado, las autoridades señalaron que el incendio provocado en el primer piso de un edificio perteneciente al Ministerio del Interior egipcio se encuentra bajo control.

Desde la víspera de la protesta, el Consejo Militar de las Fuerzas Armadas y el gobierno avisaron de que responderían a cualquier agresión de los manifestantes, a quienes responsabilizaron de lo que pudiera pasar.