Serena Wiliams asegura que su famoso exabrupto en el Abierto de Estados Unidos es cosa del pasado. Dice que ya lo superó, y cree que los demás deben hacer lo mismo.

Pero la estadounidense está de regreso en el mismo lugar: las semifinales femeninas del US Open, en un sábado por la noche, y contra una oponente que, al menos sobre el papel, debe ser su reto más difícil hasta ahora.

Hace dos años, y en esas mismas circunstancias, la presión y el estrés se acumularon de tal manera que, tras una falta, Williams amenazó e insultó al árbitro encargado de su encuentro contra Kim Clijsters. Williams perdió el encuentro al recibir una penalización en el match point.

Williams se ausentó del torneo de 2010 por una lesión, y ahora, nuevamente en las semifinales, enfrenta a la número uno del mundo, Caroline Wozniacki.

La australiana Samantha Stosur choca con la alemana Angelique Kerber en la otra semifinal.

A principios de la semana pasada, cuando Williams ganó su primer partido en la cancha Arthur Ashe desde el feo incidente en 2009, la tenista aseguró que ese altercado no afectaría su concentración al momento de jugar.

"En todo caso, pensé, 'wow, estoy de vuelta. Llevo mucho tiempo sin jugar''', relató. "Les digo que no pienso en eso. Ustedes deberían tratarlo también".

Aunque es la 28va preclasificada, Williams ha lucido como la mejor jugadora en el torneo. Su potencia está de vuelta, sus saques superan los 177 kilómetros por hora y su presencia intimida tan sólo con pisar la cancha.

Todavía no ha perdido un solo set.

"En realidad trato de no mirar al otro lado de la red", confesó Ana Ivanovic, cuando le preguntaron cómo lidiar con la presencia de Williams. La serbia perdió 6-3, 6-4 en la cuarta ronda.

El duelo contra Wozniacki será un contraste de estilos. Hasta ahora, Williams tiene 128 winners, 81 errores no forzados y 41 aces. La danesa acumula 73 winners, 98 errores no forzados y apenas nueve aces.

Wozniacki ascendió a la cima del ranking de la WTA al ganar muchos partidos en torneos normales, pero jamás ha conquistado un Grand Slam.

Es conocida por contragolpear y aprovechar los errores de sus oponentes, pero su récord es de 0-2 contra Williams y no se enfrentan desde 2009. Este será su primer partido desde que Wozniacki escaló al primer lugar del ranking el año pasado, y será una buena vara para medir su la danesa realmente merece ser considerada como la mejor tenista del mundo.

"Sinceramente, no me importa", afirmó Wozniacki. "No me importa lo que la gente piense o diga o haga. Sólo me preocupo por lo que sé hacer mejor. Salgo a jugar y doy el máximo".