Las autoridades de Sudán y Sudán del Sur alcanzaron hoy un acuerdo en Adis Abeba para retirar sus fuerzas de la disputada región de Abyei, escenario en los últimos meses de enfrentamientos entre las tropas de Jartum y del Movimiento Popular para la Liberación de Sudán (MPLS).

Así lo explicó hoy el diplomático guatemalteco Edmond Mulet, subsecretario general adjunto para Operaciones de Mantenimiento de la Paz de Naciones Unidas y que mantuvo una reunión con los miembros del Consejo de seguridad del organismo para analizar la situación de las relaciones entre ambos países.

A la salida de esa reunión Mulet informó a la prensa del acuerdo alcanzado este mismo jueves por representantes de los gobiernos de Jartum y Yuba, por el que se comprometieron a retirar entre los próximos 11 y 30 de septiembre sus fuerzas de una región rica en petróleo cuya soberanía ambos reclaman.

El diplomático latinoamericano explicó que durante las negociaciones, mantenidas bajo el auspicio de la Unión Africana (UA), las autoridades de Sudán accedieron a retirar la condición de que Abyei contara con una administración definida para replegar sus tropas, lo que facilitó el acuerdo con su nuevo vecino del sur.

Jartum también había condicionado su retirada inicialmente a la llegada a la disputada región de una fuerza de la paz de la ONU, pero mantuvo a sus fuerzas después incluso de que se empezara a desplegar la misión de Naciones Unidas en Abyei (UNISFA), mientras que el MPLS también mantuvo a algunos de sus hombres en la zona.

La UNISFA cuenta ya con 1.700 miembros desplegados sobre el terreno, según indicó Mulet, pero prevé contar con un total de 4.200 "cascos azules", todos ellos etíopes, que deben velar por mantener la paz en la región y proteger a la población civil de los enfrentamientos.

Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU recibieron con cierto escepticismo el acuerdo, ya que, según indicaron fuentes diplomáticas, existe todavía "un número elevado" de problemas que comparten Sudán y Sudán del Sur y que los tienen enfrentados.

La situación en Abyei ha provocado tensión entre Sudán y Sudán del Sur desde que las tropas de Jartum ocuparan el pasado 21 de mayo ese territorio, cuya soberanía no quedó clara en el referéndum que dio la independencia a Sudán del Sur.

El futuro de la soberanía de la región no ha sido tratado en los acuerdos de este jueves, en los que al menos ambas partes han acordado retirar sus fuerzas para tratar de suavizar la situación y facilitar el despliegue de las fuerza de paz de Naciones Unidas, que se empezó a instalar el pasado julio sobre el terreno.