Familiares del derrocado presidente Salvador Allende y sus más cercanos amigos efectuaron el jueves un funeral privado del mandatario socialista, luego de recibir sus restos, que habían sido exhumados para investigar las causas exactas de su muerte.

El diario El Mercurio publica el viernes una fotografía en que aparece el ataúd cubierto con una bandera chilena, rodeado de amigos y familiares de Allende, entre los que destaca su hija, la senadora Isabel Allende. Los restos del mandatario fueron sepultados en un mausoleo en el cementerio general de Santiago.

Originalmente, estaba previsto un funeral público el 4 de septiembre, fecha simbólica en la que el líder socialista ganó la presidencia en 1970. Pero en consideración a una tragedia aérea que costó la vida a 21 personas el 2 de septiembre y que tiene conmocionado al país, la familia decidió suspender el acto funerario público y realizarlo en forma privada, y sin aviso.

Los restos del gobernante fueron exhumados en mayo por orden de un juez y las pericias forenses, con participación de expertos extranjeros, confirmaron las versiones de que se suicidó con un arma de fuego durante el golpe militar que lo derrocó el 11 de septiembre de 1973. El arma fue una metralleta que le había regalado su amigo, el líder cubano Fidel Castro.