Un austriaco de 80 años detenido hace dos semanas bajo sospecha de que violó durante 41 años a sus hijas quedó en libertad porque las mujeres cambiaron su versión, dijeron el viernes los fiscales.

Ambas mujeres todavía sostienen que sufrieron abuso sexual pero ahora afirman que de parte de otro hombre, no de su padre, y que las presuntas agresiones ya tienen tiempo de ocurridas, dijo la oficina del fiscal estatal.

La oficina de la ciudad de Ried, Alta Austria, dijo en un comunicado que esa versión está siendo cotejada y el sospechoso original ha quedado en libertad, sin especificar la fecha en que se lo liberó.

Según las autoridades, ambas mujeres, de 52 y 45 años, tienen discapacidad mental, una en grado leve y la otra en grado mayor.

Hasta este nuevo giro sorprendente, el caso parecía tener paralelo con el de otro austriaco, Josef Fritzl, que mantuvo 24 años encerrada a su hija en un sótano sin ventanas, la violó repetidamente y procreó con ella siete hijos.

Fritzl fue sentenciado a cadena perpetua hace dos años por ese delito y por su responsabilidad en la muerte de uno de los niños.