El presidente estadounidense, Barack Obama, no va a enviar más presos a Guantánamo y mantiene su propósito de cerrar esa prisión, donde aún hay 171 detenidos, dijo hoy el asesor de la Casa Blanca para la lucha antiterrorista, John Brennan.

"No vamos a llevar gente a Guantánamo", sostuvo Brennan en un encuentro con la prensa en Washington organizado por el periódico Christian Science Monitor.

El objetivo del Gobierno de Obama "es cerrar Guantánamo", ubicada en una base naval en el este de Cuba, y, pese a los "obstáculos" puestos por el Congreso, que bloqueó los fondos destinados a trasladar a los presos a EE.UU. y enjuiciarlos ante tribunales federales, "vamos a continuar luchando por eso", agregó Brennan.

Guantánamo empezó a albergar a sospechosos de terrorismo en enero de 2002, cuando el Gobierno de George W. Bush decidió recluir e interrogar allí, ante tribunales militares, a los más peligrosos, detenidos en operaciones emprendidas en Afganistán para acabar con la red Al Qaeda.

Nada más llegar a la Casa Blanca en enero de 2009, Obama prometió cerrar la prisión en el plazo de un año, pero todavía no lo ha hecho y en marzo pasado emitió una orden ejecutiva para mantener un régimen de detenciones "legal, sostenible y conforme a principios" hasta que pueda lograrlo.

Los 171 presos que permanecen aún en Guantánamo afrontan la posibilidad de un juicio ante un tribunal militar, el traslado a sus países y detenciones indefinidas.

Por otro lado, a solo tres días del décimo aniversario de los atentados terroristas del 11S, Brennan sostuvo que no comparte la teoría de aquellos que piensan que otro gran ataque terrorista contra Estados Unidos es "inevitable".

"Sé que mucha gente ha dicho que no es cuestión de 'si', sino de 'cuándo'. Yo no me adscribo a la idea de la inevitabilidad", subrayó el asesor de Obama.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, comentó este miércoles en su rueda de prensa diaria que, si bien no se han recibido amenazas creíbles o específicas, Al Qaeda "ha mostrado interés" históricamente en marcar aniversarios como el del 11S.

De hecho, según documentos encontrados durante la operación militar que acabó con Osama Bin Laden en Pakistán el pasado 1 de mayo, el entonces líder de Al Qaeda se planteaba conformar un grupo de militantes para atentar en EE.UU. en el décimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001.